Así es el Suzuki e Vitara, el primer eléctrico global de la marca con hasta 61 kWh y tracción 4x4
Suzuki ya tiene su gran punto de inflexión. El lanzamiento comercial del nuevo e VITARA no es solo la llegada de un modelo más al mercado: es el momento en el que una marca con una identidad muy marcada en el mundo del 4x4, de los coches ligeros y de las soluciones prácticas decide dar un paso que cambia su relato para siempre. Porque este SUV no es un híbrido más ni una transición a medias. Es el primer modelo eléctrico global de Suzuki, y eso convierte su estreno en uno de los movimientos más importantes que ha realizado la firma japonesa en décadas.
El peso simbólico del nombre tampoco es menor. Vitara no es una denominación cualquiera dentro de Suzuki. Es una de sus grandes insignias desde que apareciera en 1988 en el Salón de Tokio, asociada desde entonces a la robustez, la aventura y una cierta idea de libertad sobre cuatro ruedas. Ahora, ese mismo nombre entra en una dimensión nueva: la de la movilidad eléctrica, la eficiencia y una tecnología que quiere mantener parte del espíritu SUV de siempre, pero traducido a una nueva época.
Una plataforma inédita para empezar desde cero
El nuevo Suzuki e VITARA nace sobre una arquitectura completamente nueva, la HEARTECH-e, desarrollada específicamente para vehículos eléctricos. Y eso se nota en la manera en que está planteado el coche. La base es muy plana, pensada para alojar las baterías de forma segura y para conseguir dos objetivos que suelen marcar la diferencia en un eléctrico bien resuelto: un habitáculo amplio y un centro de gravedad bajo.
Esa combinación no solo influye en el espacio interior. También afecta directamente al comportamiento dinámico. Suzuki insiste en que el bloque de baterías ha sido diseñado desde cero para mejorar la experiencia de conducción, buscando un conjunto ligero, robusto y con una respuesta más sensible. Las celdas de tipo blade, independientes y aisladas entre sí, están concebidas además para resistir mejor los impactos, y la propia plataforma está preparada para disipar la energía de una colisión hacia los laterales del vehículo y reducir así sus consecuencias.
Es una base, por tanto, pensada no solo para electrificar, sino para construir una nueva familia de producto con un lenguaje técnico propio.
Un diseño muy distinto, pero sin renunciar al ADN SUV
En el plano estético, el e VITARA no intenta parecer un Vitara de combustión adaptado a la fuerza. Suzuki ha optado por un diseño mucho más rompedor, con formas geométricas, superficies tensas y elementos muy marcados como los pasos de rueda hexagonales, un guardabarros trasero musculoso y un pilar C muy definido.
La firma lumínica, con una matriz de tres puntos, ayuda además a reforzar esa imagen robusta y futurista. Tanto el frontal como la zaga recurren a formas hexagonales para mantener una cierta coherencia visual, y el resultado general deja claro que Suzuki quiere utilizar este modelo también como puerta de entrada a una nueva identidad de diseño global.
Dos baterías, versiones 4x2 y una variante 4x4 con apellido histórico
La oferta mecánica del nuevo Suzuki e VITARA se articula alrededor de dos baterías de litio ferrofosfato, una de 49 kWh y otra de 61 kWh. En ambos casos, el sistema de propulsión utiliza un conjunto compacto denominado eAxle, que integra motor eléctrico, inversor y transmisión.
En las versiones 4x2, la variante de acceso con batería de 49 kWh ofrece 106 kW, mientras que la de 61 kWh sube a 128 kW. Ambas entregan 193 Nm de par máximo. Por encima aparece la versión 4x4, que incorpora dos eAxle, uno en cada eje, con 128 kW delante y 48 kW detrás, para una potencia combinada de 135 kW y un par máximo conjunto de 307 Nm.
Aquí entra en juego uno de los apellidos más reconocibles de Suzuki: AllGrip-e. La marca ha querido conservar en su primer eléctrico esa idea de tracción total inteligente que tantos años ha sido una de sus señas de identidad. En esta versión, la gestión independiente de ambos motores permite adaptar con mucha precisión la entrega de par según la adherencia y las necesidades del terreno.
Un eléctrico que también quiere mirar al campo
La presencia del sistema AllGrip-e no es solo un gesto de marketing. Suzuki ha querido que el e VITARA mantenga cierto vínculo real con sus raíces SUV. La versión 4x4 dispone de modos como AUTO y TRAIL, y suma funciones como el Control de Descenso de Pendientes, el Control de Retención en Pendientes y un sistema de reparto de par que actúa casi como un bloqueo de diferencial cuando detecta pérdidas de motricidad.
Además, incorpora un Control Activo en Curvas que interviene antes de que aparezca el deslizamiento, frenando la rueda interior para reducir el subviraje y mejorar el paso por curva. No es habitual ver este tipo de discurso técnico tan desarrollado en un SUV eléctrico generalista, y ahí Suzuki intenta diferenciarse: no quiere que el e VITARA sea solo un coche eléctrico urbano, sino un SUV con un plus de seguridad y de capacidad fuera del asfalto.
Carga rápida, modos de conducción y un enfoque muy conectado
En el uso diario, el sistema permite cargar del 10% al 80% en 45 minutos con corriente continua. La marca también ha trabajado mucho en la gestión térmica de las baterías, combinando control de temperatura, aire acondicionado y bomba de calor para optimizar la carga y alargar la vida útil del sistema.
A esto se suman tres modos de conducción bien definidos: ECO, NORMAL y SPORT, además del modo SNOW en las versiones 4x2 y de los modos AUTO y TRAIL en las 4x4. Todo ello está pensado para adaptar la respuesta del coche tanto al asfalto como a condiciones de baja adherencia.
Otro punto fuerte es el ecosistema Suzuki Connect, que permite controlar desde el móvil el estado de carga, la autonomía estimada, la programación de la recarga o el climatizador. Incluso se pueden enviar destinos al coche antes de subir a él. Es una forma clara de asumir que la experiencia eléctrica actual ya no se mide solo al volante, sino también en todo lo que rodea al coche antes y después de usarlo.
Un interior digital y un arsenal de asistentes
El interior apuesta por un diseño futurista, con un volante de dos radios, doble pantalla digital y una disposición robusta pero bastante limpia. La instrumentación está formada por una pantalla de 10,25 pulgadas, mientras que la central alcanza las 10,1 pulgadas y ofrece compatibilidad con Apple CarPlay y Android Auto por USB y WiFi.
A eso se suma una visión 360º mediante cuatro cámaras, un sistema de audio de ocho altavoces en la versión S3 y un despliegue muy amplio de asistentes: frenada automática, control de crucero adaptativo, mantenimiento de carril, detección de ángulo muerto, monitorización del conductor, reconocimiento de señales, eCall y otras muchas funciones que sitúan al e VITARA en una posición claramente ambiciosa en seguridad.
Precios desde 28.675 euros y cinco versiones para arrancar
La gama arranca con cinco versiones. En la península y Baleares, el precio final parte de 28.675 euros para el e VITARA S2 49 kWh, asciende a 33.175 euros para el S2 61 kWh, a 36.175 euros para el S2 61 kWh 4WD, a 35.975 euros para el S3 61 kWh y culmina en 38.975 euros para el S3 61 kWh 4WD, incluyendo la promoción de la marca y el Plan Auto+.
Con estos precios, Suzuki intenta entrar en el mercado eléctrico con una propuesta bastante completa: dos baterías, opción de tracción total, mucha tecnología, un nombre con peso histórico y un diseño que marca distancia respecto a sus modelos anteriores.
El Suzuki e VITARA no es solo un coche nuevo. Es el modelo con el que la marca japonesa se presenta de verdad en la gran conversación del coche eléctrico. Y lo hace con una idea bastante clara: no renunciar a su pasado SUV mientras intenta construir su futuro cero emisiones.