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BYD quiere su propio Raptor y lo llama Shark: una pick-up china híbrida enchufable

BYD SHARK

El mercado europeo del pick-up ha vivido durante años bajo una misma receta: motor diésel, chasis de largueros, gran capacidad de carga, fuerza para remolcar y una orientación claramente profesional. Pero la electrificación también empieza a llamar a la puerta de este tipo de vehículos, y BYD quiere entrar por todo lo alto con el nuevo BYD SHARK.

La marca china, una de las grandes referencias mundiales en vehículos enchufables y baterías, presenta su primer pick-up con una propuesta muy concreta: llevar las ventajas de su tecnología híbrida enchufable Dual Mode a un segmento donde la eficiencia, la autonomía eléctrica y el confort todavía no son habituales.

El BYD SHARK no llega como un pick-up eléctrico puro, sino como un híbrido enchufable capaz de circular hasta 90 kilómetros en modo eléctrico y, al mismo tiempo, mantener la autonomía, la fuerza y la versatilidad que se espera de un vehículo de trabajo y ocio.

Dicho de otra forma: BYD no quiere que el cliente elija entre electrificación y capacidad. Quiere ofrecer las dos cosas en el mismo paquete.

Tecnología DMO: híbrido enchufable con enfoque todoterreno

La gran clave técnica del BYD SHARK está en su sistema DMO, siglas de Dual Mode Off-road. Es una evolución de la tecnología híbrida enchufable de BYD adaptada a un vehículo con mayores exigencias fuera del asfalto.

El sistema combina un motor de gasolina turboalimentado de cuatro cilindros y 1.5 litros, con 150 CV y 240 Nm, junto a dos motores eléctricos. El delantero entrega 231 CV y 310 Nm, mientras que el trasero alcanza 204 CV y 340 Nm.

La potencia conjunta del sistema es de 436 CV, con un par máximo combinado de 650 Nm. Son cifras muy serias para un pick-up y permiten al SHARK acelerar de 0 a 100 km/h en solo 5,7 segundos, un registro más propio de un SUV deportivo que de un vehículo de caja abierta y vocación laboral.

El motor de gasolina funciona la mayor parte del tiempo como generador de electricidad, alimentando los motores eléctricos o recargando la batería. Pero el sistema también puede utilizarlo para impulsar directamente el vehículo cuando resulte más eficiente, especialmente en conducción a alta velocidad.

Cuatro formas de moverse

El sistema Dual Mode permite que el coche trabaje en diferentes escenarios. En modo EV, los motores eléctricos son los únicos encargados de mover el vehículo. Es el modo ideal para ciudad, trayectos diarios, zonas de bajas emisiones o recorridos cortos donde no tiene sentido gastar combustible.

En modo HEV en serie, el motor térmico actúa como generador para alimentar los motores eléctricos o recargar la batería. Es una solución habitual en entornos urbanos o de baja demanda.

Cuando se necesita más empuje, el sistema puede pasar al modo HEV en paralelo, donde el motor de gasolina y los eléctricos trabajan juntos para entregar la máxima potencia. Y en autopista, cuando las condiciones lo aconsejan, el motor térmico también puede mover directamente el vehículo si eso mejora la eficiencia.

La idea es que el conductor no tenga que estar pensando constantemente qué motor debe usar. El sistema gestiona la energía en función de la demanda, el terreno y el estado de carga.

90 kilómetros eléctricos y batería Blade Battery

El BYD SHARK monta una Blade Battery de 32,2 kWh, una batería LFP que permite homologar hasta 90 kilómetros de autonomía eléctrica en ciclo combinado WLTP. Para un pick-up, es una cifra muy relevante, porque permite cubrir buena parte de los trayectos diarios sin arrancar el motor de combustión.

La autonomía total combinada alcanza los 675 kilómetros, mientras que el consumo ponderado WLTP se queda en 3,5 l/100 km. Incluso con la batería en su nivel mínimo de carga, BYD declara un consumo de 9,6 l/100 km, una cifra que habrá que valorar en uso real, pero que apunta a una mejora importante frente a muchos pick-up diésel tradicionales.

En recarga, el SHARK admite corriente alterna trifásica de 11 kW, con una carga del 15 al 100% en unas 3,2 horas. En corriente continua, puede cargar a 55 kW y pasar del 30 al 80% en 21 minutos.

Para un híbrido enchufable, disponer de carga rápida en corriente continua es un punto muy interesante, porque permite recuperar autonomía eléctrica con más facilidad durante un viaje o una jornada de trabajo.

Chasis de largueros, batería integrada y tracción total

Aunque llega cargado de tecnología, el BYD SHARK no renuncia a una estructura clásica de pick-up. Utiliza un chasis de largueros y travesaños, una arquitectura pensada para soportar esfuerzos, carga y remolque.

La Blade Battery se integra en la plataforma mediante tecnología CTC, de Cell-to-Chassis, lo que permite alojar la batería dentro de la propia estructura del vehículo y protegerla mejor en condiciones exigentes. BYD afirma que más del 50% de la estructura está fabricada en acero de alta resistencia, con una rigidez torsional combinada de 34.048 Nm/grado.

El sistema de tracción total inteligente puede adaptar la entrega de potencia en cuatro tipos de terreno: arena, barro, nieve y grava. Además, el SHARK incorpora suspensión de paralelogramo deformable en ambos ejes, una solución poco habitual en pick-up tradicionales y pensada para mejorar el confort sin renunciar a capacidad fuera del asfalto.

También incluye control de descenso de pendientes de serie.

Capacidad de trabajo: 2.500 kg de remolque y 790 kg de carga

Un pick-up puede tener mucha tecnología, pero si no sirve para trabajar, pierde sentido. En este apartado, el BYD SHARK anuncia una capacidad de remolque de 2.500 kg con freno y 750 kg sin freno. La carga útil máxima es de 790 kg.

La caja ofrece un volumen de 1.200 litros, suficiente para transportar herramientas, material de trabajo, equipamiento deportivo o carga de ocio. Sus dimensiones exteriores también dejan claro que estamos ante un vehículo grande: 5,45 metros de largo, 1,97 metros de ancho, 1,92 metros de alto y una batalla de 3,26 metros.

La distancia libre al suelo es de 230 mm sin carga y 210 mm cargado al máximo, mientras que los ángulos todoterreno se sitúan en 31 grados de ataque y 19,3 grados de salida.

Función V2L: un enchufe con ruedas

Uno de los elementos más prácticos del BYD SHARK es la función V2L, incluida de serie. Esta tecnología permite alimentar dispositivos eléctricos externos desde el propio vehículo.

En este caso, el pick-up ofrece dos tomas y una potencia de hasta 6 kW, lo que abre muchas posibilidades tanto para trabajo como para ocio. Herramientas eléctricas, iluminación, pequeños electrodomésticos, equipos de camping o dispositivos profesionales pueden alimentarse desde la batería del coche.

Para un pick-up, esta función tiene todo el sentido. No es solo una curiosidad tecnológica: puede convertirse en una herramienta real para quienes usan el vehículo en obra, campo, rutas, eventos o actividades al aire libre.

Un interior más cercano a un SUV que a un pick-up clásico

BYD también quiere romper con la idea de que un pick-up tiene que ser tosco por dentro. El SHARK apuesta por un habitáculo de doble cabina con cinco plazas y un enfoque más cercano al de un SUV familiar grande.

El salpicadero incorpora una instrumentación digital de 10,25 pulgadas y una pantalla central de infoentretenimiento de 15,6 pulgadas, la más grande de su categoría según la marca. El diseño mantiene una imagen robusta, con grandes asideros en la consola central, pero introduce elementos de confort como asientos delanteros deportivos, calefactables y ventilados.

También se ha cuidado especialmente la segunda fila. BYD destaca el suelo completamente plano, casi 90 centímetros de espacio para las piernas y un respaldo trasero con una inclinación de 27 grados, más propia de un turismo que de un pick-up convencional.

Ese detalle es importante. Muchos pick-up son útiles delante, pero incómodos detrás. El SHARK quiere convencer también como coche familiar.

Diseño inspirado en un tiburón

El nombre no es casual. El BYD SHARK adopta un diseño inspirado en la fisonomía de un tiburón. El frontal busca recrear los ojos y la boca abierta del animal mediante una franja de faros elevada y una gran parrilla. En el lateral, las llantas de 18 pulgadas y la silueta elevada refuerzan su imagen robusta.

En la trasera destaca una franja lumínica de extremo a extremo y un logotipo de BYD de gran tamaño sobre el portón. Es un diseño muy llamativo, pensado para diferenciarse de los pick-up tradicionales y transmitir una imagen más tecnológica.

No es un modelo discreto. Y probablemente tampoco quiere serlo.

BYD entra en un segmento con mucho potencial

Stella Li, vicepresidenta ejecutiva de BYD, ha explicado que la compañía está “encantada” de llevar su tecnología híbrida enchufable al segmento de los pick-up con el SHARK. Según la directiva, la tecnología DMO permite combinar conducción eléctrica, gran potencia, capacidades todoterreno, eficiencia y versatilidad para largas distancias.

La lectura comercial es clara. BYD sabe que el mercado del pick-up híbrido enchufable todavía está poco explotado en Europa, pero puede crecer rápido si las restricciones urbanas, la presión medioambiental y los costes de uso siguen empujando a los profesionales y usuarios de ocio hacia alternativas electrificadas.

El SHARK quiere ocupar ese hueco antes de que se llene.

El pick-up que quiere cambiar las reglas

El BYD SHARK llega con una propuesta muy distinta a la del pick-up diésel clásico. No busca solo fuerza, carga y remolque. Añade 90 km de autonomía eléctrica, una potencia de 436 CV, carga rápida, función V2L, interior de SUV y un sistema híbrido pensado para combinar eficiencia y prestaciones.

No será un vehículo pequeño ni ligero: declara 2.710 kg en vacío y una masa máxima autorizada de 3.500 kg. Pero su planteamiento tiene lógica para quien necesita un pick-up capaz de trabajar entre semana, viajar el fin de semana y moverse a diario en modo eléctrico si tiene punto de carga.

La gran pregunta será cómo responde el mercado europeo ante un pick-up híbrido enchufable chino, potente, tecnológico y claramente diferente a los modelos tradicionales. Pero una cosa parece evidente: con el SHARK, BYD no viene a copiar la fórmula de siempre.

Viene a ponerle enchufe al pick-up.