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Se compran una Ford Tourneo Custom y se dan cuenta en el taller de que le han anulado el sistema de gases

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Comprar un coche de importación puede parecer una buena oportunidad. Más equipamiento, mejores precios, unidades aparentemente cuidadas y una oferta mucho más amplia que la del mercado nacional. Pero también puede esconder sorpresas muy serias, especialmente en los diésel modernos. Eso es lo que ha enseñado Talleres Mateo con una Ford Tourneo Custom 2.0 EcoBlue recién comprada, importada de fuera de España y llevada al taller para una revisión completa porque su nuevo propietario no terminaba de fiarse.

El cliente acudió con una preocupación muy concreta: el coche olía mucho a gases de escape y expulsaba humo blanco. Lo llamativo es que, según explica el taller, la furgoneta no presentaba ninguna avería visible en la diagnosis. No había testigos claros, no había fallos evidentes en centralita y, sobre el papel, todo podía parecer normal. Pero en mecánica, muchas veces las pruebas más simples son las que abren la puerta al verdadero problema.

Una prueba básica que despierta sospechas

El mecánico se fue directamente a comprobar la presión diferencial del filtro de partículas. En un diésel con FAP en buen estado, al estar el motor arrancado debería aparecer cierta presión de gases. Según explica Talleres Mateo, lo lógico sería ver valores de varios milibares, por ejemplo 4, 5 o 6 mbar, dependiendo del estado del sistema y de las condiciones de funcionamiento.

Pero en esta Ford Tourneo Custom, la lectura marcaba cero. Incluso al acelerar el motor hasta unas 2.000 rpm, el valor no subía. Para el taller, ese dato es muy sospechoso. Si el filtro de partículas estuviera completo, con su estructura interna, debería haber cierta restricción y, por tanto, cierta diferencia de presión. Si no hay nada, una posibilidad es que el filtro esté vaciado o que el sistema esté anulado electrónicamente.

El filtro de partículas no es una pieza cualquiera

El filtro de partículas es uno de los elementos más importantes del sistema anticontaminación de un diésel moderno. Su función es retener partículas generadas durante la combustión para evitar que salgan directamente al escape. Por eso son piezas caras: no son un simple tubo metálico, sino un componente con estructura interna, materiales específicos y capacidad para soportar altas temperaturas durante las regeneraciones.

Talleres Mateo habla de la “porcelana” interna del filtro, en referencia al núcleo cerámico que hace el trabajo de filtrado. Cuando ese interior se elimina, el coche puede respirar de otra forma, pero también contamina muchísimo más y deja de cumplir con su homologación. Además, si se anula también por software, la centralita puede dejar de avisar de fallos, lo que hace que el comprador no sospeche nada hasta que alguien revisa el sistema con criterio.

El peligro de comprar un diésel ya manipulado

El caso es especialmente delicado porque el coche acababa de ser comprado. El nuevo propietario llega al taller con dudas, sin saber exactamente qué se ha hecho antes en el vehículo. Y ahí está uno de los grandes riesgos del mercado de importación: si no hay historial completo, si no se revisa bien antes de comprar y si el coche viene “preparado” para no mostrar errores, el comprador puede heredar una avería, una manipulación o una ilegalidad sin saberlo.

Una furgoneta como la Ford Tourneo Custom 2.0 EcoBlue puede parecer perfecta en una prueba corta. Arranca, anda, no marca fallo y aparentemente cumple. Pero si huele mucho a escape, echa humo y la presión diferencial del FAP no se mueve, algo no encaja.

ITV y sistemas anticontaminación: cada vez menos margen

El aviso de Talleres Mateo va más allá de este coche concreto. El taller recuerda que antes muchos vehículos con FAP, EGR, catalizador, AdBlue o sistemas anticontaminación anulados podían pasar inspecciones sin grandes problemas. Pero la situación está cambiando.

Según explica, las ITV están cada vez más preparadas para detectar manipulaciones. No solo por emisiones, sino también mediante comprobaciones electrónicas cuando se conecta la diagnosis. El proceso no está igual de implantado en todos los centros ni en todas las comunidades, pero la tendencia es clara: las anulaciones van a ser cada vez más difíciles de ocultar.

Y no solo habla de la ITV. También advierte de que la Guardia Civil puede evolucionar hacia controles con conexión OBD, en los que se compruebe si determinados sistemas están operativos o no. El mensaje es evidente: circular con sistemas anticontaminación anulados puede convertirse en un problema serio, con sanciones y complicaciones técnicas.

No todo es culpa del coche: puede ser una manipulación previa

Conviene subrayar algo importante: este caso no señala necesariamente un fallo de fabricación de la Ford Tourneo Custom. Lo que el taller sospecha es una posible manipulación previa del sistema anticontaminación. Es decir, alguien podría haber vaciado o anulado el filtro antes de la venta.

Por eso es tan importante hacer una revisión precompra en vehículos diésel modernos, especialmente si son importados. No basta con mirar pintura, neumáticos, interiores o kilómetros. Hay que revisar diagnosis, parámetros reales, presión diferencial, estado del FAP, funcionamiento de EGR, AdBlue si lo lleva, regeneraciones y coherencia de los datos.

Humo blanco y olor fuerte: señales que no conviene ignorar

El propietario hizo bien en no quedarse tranquilo. Un coche que huele mucho a gases o expulsa humo de forma anormal está diciendo algo. Puede ser una avería mecánica, un problema de inyección, una regeneración, una fuga, un filtro manipulado o un sistema anticontaminación que no trabaja como debería.

La clave está en no normalizarlo. Si un coche recién comprado ya presenta síntomas extraños, lo mejor es llevarlo cuanto antes a un taller que pueda documentar el estado real. Cuanto más tiempo pase, más difícil puede ser reclamar al vendedor o demostrar que el problema ya existía.

El consejo final: revisar antes de comprar

La advertencia de Talleres Mateo es clara: los sistemas anticontaminación no se pueden anular ni manipular. Y si compras un coche que ya viene así, el problema puede acabar siendo tuyo. Puedes encontrarte con una ITV desfavorable, una reparación costosa, una sanción o un coche que no cumple lo que debería cumplir.

Este caso de la Ford Tourneo Custom 2.0 EcoBlue sirve como ejemplo perfecto de algo que muchos compradores no valoran hasta que es tarde. Un coche importado puede ser una gran compra, sí. Pero solo si se revisa de verdad. Porque a veces el precio atractivo esconde justo lo que no se ve: un filtro de partículas vaciado, una centralita tocada y una factura esperando al nuevo dueño.