Mercedes se sube a la parra en sus talleres oficiales y ya roza los 150 euros la hora de mano de obra
Comprar un coche de alta gama puede ser el sueño de muchos conductores. Sin embargo, hay una pregunta que no siempre se hace antes de firmar la operación: ¿cuánto costará mantenerlo durante los próximos años?
El precio que aparece en el concesionario es solamente una parte del gasto. Después llegan las revisiones periódicas, los neumáticos, los frenos, las averías, la mano de obra y los recambios. En determinadas marcas, una intervención aparentemente sencilla puede convertirse en una factura de varios miles de euros.
Los datos disponibles muestran una tendencia clara: las marcas europeas de lujo suelen concentrar algunos de los mayores costes de mantenimiento a largo plazo.
Consumer Reports, después de analizar los gastos declarados por propietarios durante los primeros diez años de utilización, sitúa a Audi, BMW, Volvo, Mercedes-Benz, Porsche y Land Rover dentro del grupo de marcas más caras de mantener y reparar. El estudio incluye revisiones, neumáticos y reparaciones, pero excluye los daños causados por accidentes.
En España, una investigación publicada por la OCU en abril de 2026 calculó que una revisión rutinaria cuesta una media de 249 euros. Sin embargo, la diferencia entre fabricantes puede superar los 300 euros: los talleres oficiales de Mercedes-Benz cobran una media de 490 euros, frente a los 160 euros registrados en Hyundai.
Estas son algunas de las marcas de coches que más dinero pueden exigir a sus propietarios.
1. Bentley: cuando hasta el mantenimiento es de lujo
Bentley encabeza numerosos estudios internacionales sobre costes de mantenimiento. No resulta especialmente sorprendente: sus vehículos combinan motores de altas prestaciones, suspensiones sofisticadas, componentes exclusivos y unos acabados que requieren piezas y mano de obra especializadas.
Según las estimaciones de CarEdge, mantener y reparar un Bentley durante sus primeros diez años puede superar los 36.000 dólares. Modelos como el Bentley Bentayga o el Continental GT aparecen entre los automóviles con mayores gastos acumulados del mercado.
Un cambio de neumáticos, una reparación de la suspensión o una intervención en el sistema de frenos puede alcanzar cifras que, en un coche generalista, servirían para afrontar varios años de revisiones.
Además, no todos los talleres están preparados para trabajar con estos vehículos. La necesidad de acudir a especialistas y utilizar componentes originales eleva considerablemente la factura.
2. Land Rover y Range Rover: tecnología, lujo y reparaciones costosas
Land Rover es otra de las marcas que aparece de manera recurrente entre las más caras de mantener.
Sus vehículos combinan sistemas de tracción total, suspensiones neumáticas, abundante electrónica y motores potentes. Esa complejidad permite ofrecer un elevado nivel de confort y unas grandes capacidades fuera del asfalto, pero también aumenta la cantidad de elementos que pueden necesitar mantenimiento o reparación.
CarEdge estima un gasto medio superior a los 18.000 dólares durante los primeros diez años. Algunos modelos, como el Range Rover, el Range Rover Sport, el Defender o el Discovery, figuran entre los SUV de lujo con mayores costes acumulados.
A esto se añade su fiabilidad. La encuesta de la OCU publicada en 2026, elaborada con las respuestas de 85.590 conductores de diez países europeos, situó a Land Rover en la última posición de su clasificación de fiabilidad.
Esto no significa que todos los Land Rover vayan a sufrir averías, pero sí convierte el historial de mantenimiento y la garantía en dos factores fundamentales al comprar uno de segunda mano.
3. BMW: altas prestaciones con una factura a la altura
BMW es una de las marcas premium más deseadas, especialmente en el mercado de ocasión. La fuerte depreciación de determinados modelos permite encontrar coches potentes y muy equipados por precios aparentemente atractivos.
El problema puede aparecer después de la compra.
CarEdge sitúa el coste medio de mantenimiento y reparación de BMW durante diez años por encima de los 16.000 dólares. Los modelos de mayor tamaño y potencia, como los BMW XM, X5 M, X6 M o X7, se encuentran entre los más caros de conservar.
Los frenos de grandes dimensiones, los neumáticos anchos, las suspensiones adaptativas y los complejos sistemas electrónicos pueden elevar considerablemente cualquier intervención.
La diferencia entre un BMW de cuatro cilindros y un modelo de la división BMW M también puede ser enorme. Por eso, no basta con preguntar cuánto cuesta mantener la marca: hay que estudiar la motorización, el equipamiento y la versión concreta.
4. Jaguar: comprarlo puede ser fácil; mantenerlo, no tanto
Los Jaguar usados suelen llamar la atención por su diseño, sus prestaciones y su depreciación. Algunos modelos pueden encontrarse a precios similares a los de coches generalistas nuevos.
Sin embargo, esa reducción del precio de compra no implica que también hayan bajado sus costes de mantenimiento.
Las estimaciones de CarEdge sitúan el gasto acumulado de Jaguar durante diez años por encima de los 15.000 dólares. Modelos como el F-Pace, E-Pace o I-Pace aparecen entre los automóviles premium con mayores costes previstos de mantenimiento y reparación.
Una berlina o un SUV de lujo depreciado sigue necesitando piezas, neumáticos y componentes propios de un vehículo de lujo. Esa es una de las grandes trampas del mercado de ocasión: el coche baja de precio, pero sus reparaciones no lo hacen en la misma proporción.
5. Mercedes-Benz: las revisiones más caras en España
Mercedes-Benz merece un lugar destacado por los datos obtenidos directamente entre conductores españoles.
Según la OCU, la revisión rutinaria de un Mercedes cuesta una media de 490 euros en su red oficial, casi el doble de la media general de 249 euros. Se trata del coste más alto señalado en su comparativa de talleres.
A largo plazo, CarEdge calcula unos gastos medios de mantenimiento y reparación próximos a los 13.000 dólares durante diez años. Las versiones de mayor tamaño, los modelos AMG y vehículos como el Mercedes GLS pueden situarse muy por encima de esa media.
Mercedes ofrece desde compactos relativamente convencionales hasta berlinas de representación, deportivos y SUV de altas prestaciones. Por esa razón, el coste puede cambiar radicalmente entre un Clase A básico y un Mercedes-AMG.
En los modelos más potentes, un juego de neumáticos, unos discos de freno o una avería en la suspensión pueden costar varios miles de euros.
6. Porsche: el precio de mantener las prestaciones
Porsche combina generalmente una buena calidad de construcción con unos elevados costes de mantenimiento.
Consumer Reports coloca a la marca alemana dentro del grupo de fabricantes europeos de lujo más caros de mantener durante diez años, junto con Mercedes-Benz y Land Rover.
En este caso, el gasto no depende únicamente de posibles averías. Los consumibles también tienen un papel fundamental.
Los neumáticos de altas prestaciones, los sistemas de frenos, las revisiones especializadas y determinadas operaciones mecánicas pueden ser especialmente costosos. La factura aumenta todavía más en versiones Turbo, GT, GTS o híbridas de altas prestaciones.
Un Porsche puede ser fiable y, al mismo tiempo, caro de mantener. Esta diferencia es importante: fiabilidad y coste de mantenimiento no significan exactamente lo mismo.
7. Audi: tecnología premium que exige presupuesto
Audi también aparece entre las marcas con mayores gastos acumulados a largo plazo.
Consumer Reports la incluye dentro del grupo de fabricantes europeos premium con los costes más elevados, aunque por debajo de marcas como Mercedes-Benz, Porsche y Land Rover.
CarEdge calcula un coste medio superior a los 10.000 dólares durante diez años. Modelos deportivos, versiones RS y SUV grandes pueden superar ampliamente esa cifra.
Las cajas automáticas, la tracción integral, las suspensiones adaptativas y la abundancia de equipamiento electrónico ofrecen comodidad y prestaciones, pero también pueden encarecer las intervenciones cuando el coche acumula kilómetros.
Un coche premium no siempre es caro de mantener
No todas las marcas de lujo tienen necesariamente unos costes desorbitados.
Lexus es uno de los mejores ejemplos. En la encuesta europea de la OCU fue la marca con mayor puntuación de fiabilidad y satisfacción, por delante de Subaru, Toyota y Suzuki. Sus talleres oficiales también fueron los mejor valorados por los usuarios.
Las estimaciones de CarEdge sitúan sus costes a diez años muy por debajo de Bentley, Land Rover, BMW, Jaguar, Mercedes-Benz, Audi o Volvo.
Esto demuestra que el precio del vehículo o su posicionamiento premium no bastan para conocer lo que costará mantenerlo.
Qué hay que revisar antes de comprar un coche de lujo usado
Antes de comprar un coche premium de segunda mano conviene solicitar el historial completo de mantenimiento, comprobar si las revisiones se han realizado dentro de los plazos previstos y reservar una cantidad para posibles reparaciones.
También es recomendable pedir presupuesto de:
- La próxima revisión periódica.
- El cambio de neumáticos.
- Los discos y pastillas de freno.
- El mantenimiento de la caja de cambios automática.
- La reparación de la suspensión neumática o adaptativa.
- El precio del seguro.
- Una posible ampliación de la garantía.
Un coche que parece una ganga puede dejar de serlo después de la primera visita al taller.
¿Cuál es la marca de coches más cara de mantener?
No existe una respuesta universal, porque el coste depende del modelo, la motorización, la edad, el kilometraje y el país.
Sin embargo, entre las marcas con datos suficientes para realizar comparaciones, Bentley aparece como una de las más caras, seguida por fabricantes como Land Rover, BMW, Jaguar y Mercedes-Benz. Porsche y Audi también suelen registrar gastos elevados, especialmente en sus versiones más deportivas.
La principal conclusión es sencilla: antes de comprar un coche no hay que mirar solamente cuánto cuesta llevárselo a casa.
También hay que calcular cuánto dinero hará falta para mantenerlo en la carretera.