Un técnico de la ITV: "Mercedes va a montar motores chinos"
La llegada de un motor fabricado en China a la gama europea de Mercedes-Benz ha provocado titulares alarmistas, críticas contra la marca y cierta confusión sobre la procedencia real del propulsor.
Un técnico de ITV ha intentado aclarar la situación mediante un vídeo en el que comienza recogiendo una de las afirmaciones que circulan en redes sociales: “Mercedes va a montar motores chinos en sus vehículos de gasolina”.
La frase tiene una parte cierta, pero necesita muchos matices.
Mercedes ya comercializa en España el nuevo CLA híbrido con un motor de gasolina fabricado en China. Se trata del M252, un bloque turboalimentado de cuatro cilindros y 1,5 litros que trabaja junto a un sistema eléctrico de 48 voltios.
No obstante, no significa que Mercedes haya decidido sustituir todos sus motores de gasolina por mecánicas genéricas procedentes del catálogo de Geely. La novedad afecta inicialmente a una familia concreta de modelos compactos y a un propulsor creado específicamente para la nueva arquitectura MMA de la compañía alemana.
El nuevo Mercedes CLA lleva un motor fabricado en China
La parte fundamental de la noticia es verdadera: el motor M252 se produce en China.
La mecánica debutó en las versiones híbridas del nuevo Mercedes CLA y también está vinculada a otros modelos compactos de la nueva generación, como el CLA Shooting Brake y el GLB.
El fabricante ofrece el CLA híbrido en distintas configuraciones. En España, el CLA 180 combina un motor térmico de 136 CV con una máquina eléctrica de 30 CV, mientras que el CLA 220 eleva la potencia del propulsor de combustión hasta los 190 CV. La aportación de ambos motores no se suma de forma directa en todas las circunstancias, ya que el sistema gestiona conjuntamente su entrega.
Mercedes describe el M252 como un nuevo integrante de su familia modular de motores FAME. Los medios técnicos alemanes que han analizado su procedencia señalan que, según la propia marca, fue desarrollado por Mercedes y se produce en China con la colaboración de Aurobay, la división relacionada con Geely dentro de Horse Powertrain.
Por tanto, decir que lleva un motor fabricado en China es correcto.
Afirmar simplemente que Mercedes ha comprado un motor chino ya existente y le ha colocado su estrella es una simplificación que no describe adecuadamente la operación.
El técnico acierta al separar el diseño de la fabricación
El técnico sostiene que Mercedes “va a desarrollar internamente y diseñar el motor” y posteriormente entregará la producción industrial a una compañía china.
Esta explicación se aproxima bastante a la versión defendida por Mercedes.
La marca alemana ha definido la arquitectura, los objetivos de funcionamiento, la integración híbrida y los requisitos técnicos del M252. La producción y parte de su industrialización se realizan, sin embargo, dentro de la estructura china de Aurobay.
Por eso, la afirmación “serán motores de origen alemán, pero con fabricación china” puede servir como resumen sencillo, aunque tampoco cuenta toda la historia.
En la industria moderna, separar completamente diseño y fabricación resulta complicado. El fabricante que industrializa un motor aporta sus procesos, proveedores, controles, maquinaria y experiencia. Aurobay no se limita necesariamente a pulsar un botón siguiendo unos planos enviados desde Stuttgart.
Lo más preciso sería definir el M252 como un motor Mercedes desarrollado conforme a los requisitos de la marca y fabricado en China por un proveedor internacional vinculado a Geely.
Mercedes no es propietaria del 10 % de Geely
El principal error del vídeo aparece al explicar la relación accionarial entre ambas compañías.
El técnico parece indicar que Mercedes posee aproximadamente un 10 % del grupo al que pertenece Geely. En realidad, la relación es justamente la contraria.
Li Shufu, fundador y presidente de Geely Holding, controla mediante la sociedad Tenaciou3 Prospect Investment Limited un 9,69 % de Mercedes-Benz Group. Es uno de los principales accionistas individuales de la compañía alemana desde 2018.
Además, el grupo chino BAIC posee un 9,98 % de los derechos de voto y es actualmente el mayor accionista individual de Mercedes-Benz Group. Los datos corresponden a la estructura accionarial publicada por Mercedes a 31 de marzo de 2026.
Por tanto, no es Mercedes quien tiene el 10 % de Geely.
Es un vehículo de inversión vinculado a Li Shufu y Geely el que posee cerca del 10 % de Mercedes-Benz.
Esta diferencia no es menor, porque explica por qué el grupo chino tiene una relación estratégica tan estrecha con la compañía alemana.
Quién fabrica realmente el M252
En el vídeo se afirma que Mercedes entregará “la capacidad de producción y la fabricación de esos motores a la marca Geely”.
La realidad societaria es algo más compleja.
El motor se atribuye a Aurobay, una de las dos grandes divisiones operativas de Horse Powertrain Limited. Esta empresa internacional nació mediante la unión de las actividades de motores de combustión e híbridos de Renault Group y Geely.
Actualmente, Horse Powertrain está participada en un 45 % por Geely, otro 45 % por Renault Group y un 10 % por Aramco. La compañía dispone de 17 plantas y cinco centros de investigación y desarrollo, y asegura contar con capacidad para fabricar alrededor de cinco millones de sistemas de propulsión anuales.
Aurobay agrupa principalmente los activos industriales procedentes de Geely y desarrolla su actividad en China. Por ello, es razonable relacionar la fabricación del M252 con Geely, pero hoy no puede describirse simplemente como una filial propiedad exclusiva del fabricante chino.
El propietario del sistema industrial que produce el motor es un conglomerado internacional en el que también participan Renault y Aramco.
Cómo es el nuevo motor M252
El propulsor es un cuatro cilindros turboalimentado de 1,5 litros construido en aluminio. Utiliza un ciclo de funcionamiento Miller, una elevada relación de compresión y un colector de escape parcialmente integrado en la culata.
También incorpora el revestimiento interior de cilindros Nanoslide, una tecnología utilizada por Mercedes para reducir la fricción.
La mayor novedad se encuentra en su integración con el sistema híbrido. El motor eléctrico está colocado dentro de una nueva caja de cambios automática de doble embrague y ocho velocidades denominada 8F-eDCT.
La batería de 48 voltios ofrece una capacidad de hasta 1,3 kWh, muy superior a la de muchos sistemas microhíbridos convencionales. Esto permite al vehículo desplazarse durante periodos breves utilizando únicamente la propulsión eléctrica, recuperar energía durante la frenada y circular por inercia con el motor térmico apagado hasta aproximadamente 100 km/h cuando las condiciones lo permiten.
No es, por tanto, un antiguo propulsor de bajo coste recuperado para abaratar el CLA. Es una mecánica moderna diseñada específicamente para trabajar dentro de un sistema híbrido compacto.
No todos los Mercedes de gasolina llevarán este motor
La expresión “vehículos de gasolina” puede hacer pensar que la medida afectará a toda la gama.
No será así.
El M252 está destinado principalmente a la nueva generación de modelos compactos desarrollados sobre la plataforma Mercedes-Benz Modular Architecture, conocida como MMA. Esta estructura se ha concebido prioritariamente para vehículos eléctricos, pero también admite variantes híbridas.
Mercedes anunció una familia inicial compuesta por cuatro modelos: el CLA, el CLA Shooting Brake y dos SUV. El nuevo GLB ya utiliza variantes híbridas con un sistema térmico y eléctrico de cifras muy próximas al conjunto estrenado por el CLA.
Los Mercedes de segmentos superiores continuarán utilizando otras familias de motores fabricadas en distintas instalaciones. No existe un anuncio que indique que la Clase C, la Clase E, el GLE o los modelos AMG vayan a sustituir todas sus mecánicas por este bloque chino.
La noticia afecta a una parte concreta de la gama, aunque podría adquirir una gran relevancia por el volumen de ventas de los modelos compactos.
¿Es un motor chino o alemán?
La respuesta depende de qué se entienda por procedencia.
Si se atiende a la fábrica y a la inscripción de origen, el M252 es un motor fabricado en China.
Si se analiza la marca responsable de su arquitectura, sus requisitos y su aplicación, es un motor Mercedes.
Y si se tiene en cuenta su industrialización, cadena de suministro y producción, existe una participación evidente de Aurobay y del ecosistema industrial chino relacionado con Geely.
Por tanto, las dos afirmaciones extremas son incompletas:
- “Es un motor completamente chino de Geely al que Mercedes pone su logotipo”.
- “Es un motor totalmente alemán y China solo presta una nave para montarlo”.
La descripción más equilibrada es que se trata de un motor Mercedes fabricado en China mediante una colaboración industrial internacional.
Fabricar en China no significa automáticamente peor calidad
El lugar de producción no permite determinar por sí solo la fiabilidad de una mecánica.
Una fábrica china puede producir componentes económicos y sencillos, pero también sistemas de alta precisión destinados a fabricantes prémium. La calidad final depende de las especificaciones, los materiales, las tolerancias, el control del proceso y la supervisión ejercida por el cliente.
Mercedes seguirá siendo responsable ante el comprador del vehículo, de su garantía y del cumplimiento de los estándares de emisiones, funcionamiento y durabilidad.
Eso no significa que el M252 vaya a resultar necesariamente perfecto. Al ser un motor nuevo, su verdadera fiabilidad solo podrá conocerse después de acumular millones de kilómetros y años de utilización real.
Tampoco es razonable afirmar que será poco fiable únicamente porque su producción se encuentre en China.
La fabricación global ya es habitual en la automoción
El técnico recuerda que actualmente una gran parte de las piezas utilizadas en un automóvil procede de países distintos al de la marca que aparece sobre el capó.
“Muchísimas de las piezas que hay actualmente en la automoción” ya se fabrican fuera del país de origen del constructor, señala.
Un Mercedes ensamblado en Alemania puede llevar semiconductores asiáticos, transmisiones de un proveedor externo, baterías fabricadas en otro país y sistemas electrónicos desarrollados conjuntamente con empresas internacionales.
Lo verdaderamente novedoso en este caso es que hablamos del motor de combustión completo, un componente tradicionalmente asociado a la identidad y la ingeniería interna del fabricante.
Para muchos compradores, pagar el precio de un Mercedes y descubrir una inscripción “Made in China” bajo el capó puede generar rechazo. Esa reacción es comprensible desde una perspectiva emocional, pero no demuestra por sí sola que el producto tenga menos calidad.
Qué parte de la supuesta desinformación es realmente falsa
El técnico concluye que “la desinformación llega muy pronto y cala muy rápido”.
Tiene razón al criticar los mensajes que presentan el M252 como un motor genérico de bajo coste comprado directamente del catálogo de Geely.
También acierta al señalar que fabricación y diseño no son necesariamente lo mismo.
Sin embargo, sería igualmente desinformador negar que Mercedes está montando un motor chino si por “chino” se entiende su lugar real de producción. La mecánica sale de una planta situada en China y llega desde allí a las instalaciones europeas donde se ensamblan los vehículos.
Además, la afirmación sobre la participación accionarial debe corregirse: Mercedes no controla el 10 % de Geely; Li Shufu controla el 9,69 % de Mercedes-Benz Group.
Lo que realmente está pasando con Mercedes y China
El nuevo CLA híbrido confirma un cambio importante en la estrategia industrial de Mercedes.
La compañía alemana conserva el control del producto y presenta el M252 como parte de su familia de motores. Al mismo tiempo, aprovecha la capacidad productiva de un socio chino estrechamente relacionado con uno de sus principales accionistas.
La decisión permite reducir costes, acceder a una enorme cadena de proveedores y producir el motor a una escala difícil de alcanzar en una instalación europea dedicada exclusivamente a un modelo compacto.
Por tanto, la noticia no es falsa: Mercedes ya utiliza un motor de gasolina fabricado en China.
Lo que debe evitarse es convertir ese dato en una afirmación mucho más amplia de lo que realmente es.
No todos los Mercedes llevarán motores chinos, el M252 no es un bloque genérico tomado sin modificaciones de un Geely y Mercedes no posee el 10 % del fabricante asiático.
La definición más justa sería la misma que propone el técnico, pero con dos correcciones fundamentales: es un motor desarrollado bajo responsabilidad de Mercedes, producido industrialmente en China por Aurobay, y la participación accionarial cercana al 10 % va de Geely hacia Mercedes, no al revés.