La DGT difunde una tabla en la que te dice lo que puedes beber: "Un vino = 0,20"

La tabla de la DGT

Hace unos meses, la DGT difundió una tabla en la que relacionaba peso, sexo y cantidad de alcohol consumido con la posible tasa de alcoholemia.

El problema no fue solo el contenido, sino el mensaje implícito:
parecía indicar que existe una cantidad “segura” de alcohol antes de conducir.

Según ese cuadro:

  • Un hombre de entre 70 y 90 kg podría consumir:

    • Un tercio de cerveza

    • Dos vasos de vino

    • Dos vermús

    • Incluso un combinado

  • En el caso de una mujer de entre 50 y 70 kg:

    • Un tercio de cerveza

    • Un vaso de vino

    • Un vermú o una copa

Aunque no se afirmaba de forma directa, el enfoque dejaba una idea peligrosa: que es posible calcular cuánto beber sin dar positivo.


Un mensaje que choca con la seguridad vial

El principal problema de este tipo de tablas es que simplifican una realidad mucho más compleja.

El efecto del alcohol en el organismo depende de múltiples factores:

  • Metabolismo individual

  • Estado físico

  • Si se ha comido o no

  • Fatiga o consumo de medicamentos

Por eso, desde el punto de vista de la seguridad vial, el mensaje es claro y ampliamente aceptado:
no existe una cantidad segura de alcohol al volante.


La contradicción con la nueva normativa

La polémica se intensifica porque llega justo cuando la DGT, dirigida por Pere Navarro, intentaba reducir la tasa de alcoholemia a la mitad.

Una medida respaldada también por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que finalmente no ha salido adelante.

Actualmente, los límites legales en España siguen siendo:

  • 0,5 g/l en sangre

  • 0,25 mg/l en aire espirado

Unos valores que muchos expertos consideran aún elevados frente a la tendencia europea hacia el “cero alcohol”.


El debate de fondo: ¿informar o confundir?

La intención de la DGT con ese cuadro podía ser pedagógica, pero el resultado ha sido el contrario. En lugar de concienciar, abre la puerta a interpretaciones peligrosas.

En un país donde el consumo social de alcohol —vino, cerveza o vermú— forma parte de la cultura, el riesgo es evidente:
normalizar la idea de que “una copa no pasa nada”.

Sin embargo, en carretera, ese margen puede marcar la diferencia.


Un mensaje que no admite matices

Más allá de tablas, cálculos o estimaciones, la conclusión es contundente:
al volante, la única tasa segura es 0,0.

La polémica ha dejado en evidencia algo importante: en seguridad vial, la claridad del mensaje es tan importante como la norma. Y cualquier ambigüedad puede tener consecuencias.