España busca camioneros en Marruecos ante un déficit de 30.000 conductores profesionales

Dos camiones cisterna echando combustible

La escasez de conductores profesionales ha llevado a España a buscar diferentes fórmulas para incorporar nuevos trabajadores al sector del transporte. Una de las más controvertidas ha sido la modificación del acuerdo de reconocimiento de permisos de conducción firmado con Marruecos.

Desde su aprobación han circulado titulares asegurando que los camioneros marroquíes podrán trabajar en España “sin convalidar el carnet” o sin tener que demostrar aquí su capacidad para conducir vehículos pesados.

La realidad es bastante más matizada.

El acuerdo no permite que una persona llegue a España con un permiso marroquí de camión y empiece automáticamente a trabajar para una empresa española. Para establecer su residencia y conducir habitualmente deberá realizar un canje, acreditar que el permiso es auténtico, superar un reconocimiento psicofísico y aprobar una prueba práctica de circulación en vías abiertas al tráfico. Para trabajar profesionalmente necesitará también el Certificado de Aptitud Profesional, conocido como CAP.

Qué cambió realmente en abril de 2024

España y Marruecos mantienen desde 2004 un acuerdo de reconocimiento recíproco de permisos de conducción.

Hasta 2024, los titulares marroquíes que querían canjear en España permisos equivalentes a las categorías C, C+E, D y D+E debían superar dos pruebas:

  • Un examen teórico específico.
  • Una prueba práctica de circulación en vías abiertas.

La modificación acordada en 2024 eliminó únicamente la primera.

La nueva redacción establece que los conductores marroquíes que soliciten el canje de permisos profesionales deberán realizar una prueba de circulación en vías abiertas al tráfico general, utilizando el vehículo o conjunto de vehículos correspondiente a su permiso.

La aplicación provisional comenzó el 7 de abril de 2024. La tabla actual de la DGT confirma que, para canjear un permiso marroquí de camión o autobús, se exige una prueba de circulación y el pago de la tasa correspondiente a los trámites con examen.

Por tanto, el titular de un permiso marroquí ya no necesita repetir en España la prueba teórica específica, pero sí debe demostrar prácticamente que sabe conducir un camión o un autobús.

No pueden trabajar en España “sin convalidar” el permiso

La expresión “sin convalidar el carné” resulta incorrecta cuando se habla de una persona que fija su residencia en España y pretende continuar conduciendo habitualmente.

La DGT explica que los permisos extracomunitarios reconocidos mediante convenio son válidos durante un máximo de seis meses desde la adquisición de la residencia normal en España. Después de ese plazo, el titular debe realizar el canje para poder seguir conduciendo legalmente.

Además, el permiso marroquí debe haberse obtenido antes de que la persona se convirtiera en residente legal en España. No sería válido viajar a Marruecos siendo ya residente español, obtener allí un carné más barato y regresar para canjearlo.

Tampoco se admite que el permiso marroquí proceda a su vez del canje de una licencia expedida por un tercer país con el que España no tenga convenio.

El sistema exige comprobar la residencia, la fecha de expedición y la autenticidad de la documentación antes de autorizar el canje.

El CAP sigue siendo obligatorio

Tener el permiso C o C+E permite conducir el vehículo, pero no es suficiente para ejercer profesionalmente como camionero en España.

Para realizar transporte de mercancías por carretera es necesario obtener el CAP, salvo las excepciones previstas legalmente para determinados conductores antiguos o actividades concretas.

El CAP acredita la cualificación profesional y se obtiene mediante formación y examen. La modalidad inicial acelerada contempla un curso de 140 horas, mientras que la ordinaria alcanza las 280 horas. Posteriormente debe realizarse una formación continua de 35 horas cada cinco años.

Por tanto, un ciudadano marroquí que canjee su permiso de camión deberá cumplir también los requisitos del CAP para trabajar profesionalmente en una empresa española.

A ello se añaden los trámites de residencia y autorización para trabajar, además de documentos profesionales como la tarjeta del tacógrafo cuando resulte necesaria.

El acuerdo sobre permisos de conducción no concede por sí mismo un permiso laboral ni convierte automáticamente al titular en conductor profesional habilitado en España.

¿Es más fácil sacarse el carné de camión en Marruecos?

No puede afirmarse de forma rigurosa que el permiso de camión marroquí se consiga sin una formación seria o mediante un procedimiento meramente administrativo.

La Agencia Nacional de Seguridad Vial de Marruecos, conocida como NARSA, establece que para acceder a las categorías profesionales es necesario tener al menos 21 años.

Para obtener las categorías C y D también se exige haber superado el periodo provisional del permiso B, conservar al menos 12 puntos y acreditar formación en una autoescuela autorizada. El candidato debe presentar además un certificado que acredite su aptitud física y mental.

El examen teórico marroquí para las categorías profesionales consta de 46 preguntas, de las que deben acertarse al menos 38.

Después de aprobar la teoría, el candidato debe completar una formación práctica mínima de 30 horas y superar un examen dividido en cuatro partes:

  • Comprobaciones previas del vehículo.
  • Maniobras en un recinto cerrado.
  • Conducción en zona urbana.
  • Circulación fuera de poblado.

Si suspende el primer práctico puede realizar una segunda convocatoria. Si vuelve a suspender, el expediente se anula y debe iniciar nuevamente la tramitación.

Estos requisitos no permiten sostener que en Marruecos se entregue el permiso de camión sin examen o sin formación práctica.

Las diferencias con España

En España también es necesario ser titular del permiso B, superar las pruebas correspondientes al permiso C y realizar ejercicios de maniobras en circuito cerrado, además del examen de circulación.

El permiso C puede obtenerse generalmente a partir de los 21 años, aunque es posible acceder desde los 18 años cuando se dispone del CAP en su modalidad ordinaria. El C+E añade las pruebas necesarias para conducir conjuntos formados por un camión y un remolque o semirremolque de más de 750 kilos.

La gran diferencia económica puede encontrarse en el coste de la formación y no necesariamente en la dificultad formal de los exámenes.

Los precios de autoescuela, las tasas, el nivel salarial y los costes de vida son inferiores en Marruecos. Sin embargo, no existe una comparación oficial que demuestre que los examinadores marroquíes aprueben más candidatos, que sus pruebas sean objetivamente más fáciles o que el nivel de formación sea inferior.

Por eso, lo más preciso es afirmar que obtener el permiso puede resultar más barato en Marruecos, pero no que sea automáticamente más sencillo desde el punto de vista de los requisitos establecidos.

España mantiene una prueba práctica adicional

El acuerdo tampoco equipara completamente a los conductores de ambos países.

Aunque se presenta como un reconocimiento recíproco, la modificación conserva una excepción específica para los titulares marroquíes de permisos profesionales: deben superar una prueba práctica en España.

Es decir, la Administración española no se limita a aceptar el documento y expedir directamente el permiso equivalente.

La prueba permite comprobar que el aspirante puede controlar el vehículo, incorporarse al tráfico, respetar la señalización y circular en las condiciones propias de las carreteras españolas.

Esto contradice los mensajes que describieron la medida como un “despropósito”, una “barbaridad” o un “grave peligro vial” porque supuestamente eliminaba todos los controles.

Puede discutirse si retirar la prueba teórica fue una decisión adecuada, pero no es correcto afirmar que se suprimieron todos los exámenes.

Por qué España tomó esta decisión

La modificación no surgió únicamente de una negociación política entre ambos gobiernos.

Según el Consejo de Ministros, representantes de las empresas españolas de transporte de mercancías y pasajeros habían pedido soluciones para cubrir las vacantes de conductores cualificados.

La propia DGT propuso en 2019 modificar el acuerdo para eliminar el examen teórico específico, alegando que esa prueba tampoco se exige a todos los países con los que España mantiene convenios de canje.

El objetivo declarado era facilitar la incorporación de profesionales que ya habían obtenido un permiso de camión o autobús en Marruecos, evitando que tuvieran que repetir toda la formación desde cero.

La decisión está directamente relacionada con un problema que el Gobierno ya reconoce como estructural: faltan camioneros en España.

España necesita alrededor de 30.000 camioneros

El Real Decreto aprobado en 2025 para subvencionar la obtención de permisos C y D reconoce una “creciente escasez” de conductores profesionales.

El propio texto calcula que España necesita aproximadamente 30.000 conductores de camión y unos 4.700 conductores de autobús. Además, advierte de que el déficit podría aumentar un 17 % durante los siguientes cinco años si no se adoptan medidas.

El problema está estrechamente relacionado con el envejecimiento de la plantilla.

Solo el 5 % de los camioneros tiene menos de 25 años, mientras que aproximadamente un tercio de los conductores profesionales tiene 55 años o más. A medida que se produzcan jubilaciones, las empresas tendrán mayores dificultades para cubrir las bajas.

El SEPE confirmó en julio de 2026 que los conductores de camiones se encuentran entre las ocupaciones españolas con mayores dificultades de cobertura. Transporte y almacenamiento figura además entre los sectores con más desajuste entre las ofertas publicadas y los candidatos disponibles.

El problema no es únicamente el precio del carné

Obtener los permisos y el CAP supone una inversión importante, pero el coste de acceso no explica por sí solo la falta de camioneros.

El trabajo puede implicar largas jornadas, noches fuera de casa, dificultades para conciliar, esperas en centros logísticos, escasez de aparcamientos seguros y una elevada responsabilidad sobre el vehículo y la carga.

También existe una percepción social que ha reducido el atractivo de la profesión entre las nuevas generaciones.

Por eso, facilitar la llegada de trabajadores extranjeros puede aliviar parcialmente las vacantes, pero no resuelve las causas estructurales.

Sin mejoras en las condiciones laborales, los horarios, la seguridad en las áreas de descanso y la remuneración, el sector podría seguir perdiendo profesionales aunque aumente el número de permisos disponibles.

El Gobierno también subvenciona permisos españoles

La incorporación de conductores extranjeros no es la única medida adoptada.

España puso en marcha ayudas para financiar la obtención de permisos de las categorías C y D entre personas que ya contaban con determinada formación profesional o con el CAP.

La normativa reconoce expresamente que el coste del carné constituye una barrera para acceder a la profesión y que las subvenciones pretenden atraer nuevos conductores nacionales y residentes.

Por tanto, la estrategia combina varias líneas:

  • Facilitar el canje de permisos extranjeros.
  • Reducir el coste de acceso para nuevos conductores.
  • Potenciar la formación profesional.
  • Incorporar más mujeres y jóvenes.
  • Actualizar el sistema del CAP.
  • Mejorar la contratación de trabajadores cualificados.

No existe un acceso automático para los camioneros marroquíes

El acuerdo sí facilita el proceso, porque elimina un examen teórico que anteriormente era obligatorio.

Pero un conductor marroquí que quiera instalarse y trabajar en España deberá:

  1. Haber obtenido su permiso antes de convertirse en residente español.
  2. Solicitar el canje dentro del procedimiento de la DGT.
  3. Acreditar su identidad, residencia y aptitud psicofísica.
  4. Superar una prueba práctica de circulación.
  5. Obtener o acreditar el CAP correspondiente.
  6. Disponer de autorización legal para residir y trabajar.
  7. Cumplir las mismas normas de conducción, descanso y tacógrafo que los demás profesionales.

La Administración también puede rechazar el canje cuando existan “razones fundadas para dudar de la aptitud para la conducción”, cuando el permiso no sea auténtico o cuando se incumplan las condiciones establecidas en el convenio.

La medida no permite trabajar sin convalidar ni elimina todos los controles.

Lo que hace es simplificar parcialmente el reconocimiento de una cualificación obtenida en Marruecos para intentar cubrir una necesidad urgente del transporte español.

Y sobre la cuestión más polémica, la documentación oficial no permite concluir que sacarse el carné de camión en Marruecos sea mucho más fácil. Sus candidatos también deben formarse, superar teoría, maniobras y circulación.

La diferencia es que, después de obtenerlo allí, España ha decidido no repetirles la teoría, pero sí comprobar al volante que están preparados para conducir un vehículo pesado por sus carreteras.