Multa de 200 euros por adelantar: la DGT refuerza las restricciones en los tramos más delicados
La Dirección General de Tráfico ha incluido en sus medidas especiales de regulación para 2026 una herramienta que puede pasar desapercibida para muchos conductores, pero que tiene consecuencias directas en carretera: la posibilidad de activar prohibiciones temporales de adelantamiento en determinados tramos, días y franjas horarias.
No se trata de una prohibición general para todo el año ni de una norma que impida siempre adelantar a un camión. La clave está en la señalización. La DGT podrá aplicar esta restricción cuando las condiciones de seguridad vial y fluidez de la circulación lo aconsejen, especialmente en momentos de alta movilidad, como operaciones salida, retornos masivos, fines de semana señalados o episodios de tráfico intenso.
La resolución publicada en el BOE establece que Tráfico podrá fijar, durante días y periodos horarios concretos, la prohibición de adelantamiento en determinados tramos de carretera vinculados a vehículos de transporte de más de 7.500 kg de masa máxima autorizada, vehículos que precisen autorización complementaria y vehículos especiales. También contempla la posibilidad de extender estas medidas a otros tramos si la situación del tráfico lo exige.
Una medida pensada para evitar maniobras de riesgo
El objetivo declarado por la DGT es doble: mejorar la fluidez y reforzar la seguridad. En carretera, adelantar cerca de vehículos pesados puede convertirse en una maniobra delicada, sobre todo en vías con tráfico denso, pendientes, curvas, incorporaciones próximas o diferencias de velocidad reducidas.
Un camión no se comporta como un turismo. Necesita más espacio para frenar, tiene mayores ángulos muertos, ocupa más calzada y puede generar turbulencias laterales. Por eso, en tramos saturados, una cadena de adelantamientos puede provocar frenazos, retenciones, cambios bruscos de carril y situaciones de riesgo.
La propia DGT explica que la resolución de 2026 incluye, entre otras medidas, restricciones a vehículos pesados y de mercancías, limitaciones en pruebas deportivas, regulación de carriles reservados, prohibiciones de adelantamiento en tramos con elevada siniestralidad o congestión y habilitación de carriles en sentido contrario en situaciones de alta demanda.
La señal será la clave: no basta con pensar que “normalmente se puede”
El punto más importante para el conductor es sencillo: si aparece la señal de prohibido adelantar, hay que cumplirla aunque sea temporal. La DGT podrá advertir estas restricciones mediante paneles de mensaje variable y señalización provisional en carretera.
Esto es especialmente relevante porque muchos conductores están acostumbrados a interpretar la vía por rutina. Si circulan habitualmente por una autovía o carretera donde adelantan sin problema, pueden no reparar en que, durante una operación especial, ese tramo tenga una restricción activada.
En la práctica, la norma obliga a mirar la carretera en tiempo real. Lo que ayer estaba permitido puede no estarlo hoy si Tráfico ha activado una medida temporal por densidad de circulación, siniestralidad, meteorología o acumulación de vehículos pesados.
La multa puede ser de 200 euros
Ignorar una prohibición de adelantamiento señalizada puede suponer una infracción grave. La Ley de Tráfico establece con carácter general que las infracciones graves se sancionan con 200 euros, mientras que las muy graves se castigan con 500 euros, salvo casos específicos como los excesos de velocidad, que tienen su propio cuadro sancionador.
Por tanto, adelantar donde una señal lo prohíbe puede traducirse en una sanción económica importante. Además, si la maniobra se realiza de forma peligrosa, con invasión de carril contrario, falta de visibilidad, línea continua o riesgo para otros usuarios, la consecuencia puede ser mucho más seria.
La resolución del BOE también recuerda que el incumplimiento de las medidas especiales de regulación de tráfico se sancionará conforme al régimen previsto en la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial.
No es solo una cuestión de camiones
Aunque la atención se ha centrado en los camiones, la medida forma parte de un paquete más amplio de regulación del tráfico durante 2026. Tráfico busca ordenar la circulación en los momentos de mayor presión sobre la red viaria, cuando una maniobra aparentemente normal puede tener más impacto del habitual.
En operaciones salida, por ejemplo, basta que varios vehículos intenten adelantar a un camión en una zona de tráfico denso para que el carril izquierdo se bloquee, aumenten los frenazos y aparezcan retenciones. En carreteras convencionales, el riesgo es todavía mayor si hay poca visibilidad o tráfico en sentido contrario.
Por eso, la DGT podrá actuar sobre tramos concretos y no sobre todo el mapa. La restricción no depende solo del tipo de vehículo, sino de la vía, la hora, el volumen de tráfico y las condiciones de seguridad.
Qué debe hacer el conductor
La recomendación práctica es clara: antes de adelantar, conviene revisar tres cosas. Primero, la señalización vertical o los paneles luminosos. Segundo, las marcas viales, especialmente si hay línea continua. Tercero, la situación real del tráfico, porque aunque una maniobra esté permitida en teoría, puede no ser segura en ese momento.
En 2026, además, habrá que prestar especial atención a los tramos donde la DGT active medidas especiales. El BOE establece que la resolución tiene vigencia durante el año 2026 y quedará prorrogada hasta que entre en vigor la resolución equivalente para 2027, salvo las restricciones ligadas a fechas concretas recogidas en sus anexos.
La letra pequeña que muchos conductores no verán venir
La medida no cambia la esencia de la conducción: adelantar sigue siendo legal cuando la vía lo permite, hay visibilidad suficiente y no existe señal que lo prohíba. Lo que cambia es que la DGT dispone durante 2026 de un marco específico para activar restricciones temporales en puntos donde el adelantamiento puede empeorar la circulación o aumentar el riesgo.
El problema para muchos conductores será la confianza. Quien circule pensando que “siempre se ha podido adelantar aquí” puede encontrarse con una señal temporal, un panel luminoso o una restricción activada por alta movilidad. Y en ese caso, la referencia no será la costumbre, sino la señalización vigente en ese momento.
La consecuencia puede ser una multa de 200 euros y, si la maniobra pone en peligro a otros usuarios, una sanción más grave con pérdida de puntos. En plena temporada de desplazamientos, el mensaje de fondo es evidente: antes de adelantar, especialmente cerca de camiones o en tramos cargados de tráfico, conviene levantar la vista, leer la señal y no dar nada por hecho.