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Ya no son blancas, cazan a la nueva furgoneta camuflada de la DGT y es Ford y azul

La furgoneta camuflada de la Guardia Civil. Foto: RRSS.

La Dirección General de Tráfico lleva años reforzando su arsenal tecnológico con drones, helicópteros Pegasus, radares de tramo y nuevas cámaras inteligentes. Sin embargo, lejos de los grandes titulares, hay otro vehículo que está ganando protagonismo silenciosamente en las carreteras españolas: las furgonetas camufladas de la Guardia Civil de Tráfico.

Aunque la DGT nunca ha confirmado oficialmente cuántas unidades están operativas, distintas informaciones apuntan a que ya podrían circular hasta unas 60 furgonetas encubiertas repartidas por todo el país. Parte de estas adquisiciones se habrían realizado aprovechando fondos europeos Next Generation, destinados a modernizar los sistemas de vigilancia y seguridad vial.

Lo llamativo es que muchos conductores ni siquiera saben que existen o, directamente, no son capaces de detectarlas cuando circulan junto a ellas.

La verdadera misión de estas furgonetas de la DGT

A diferencia de otros vehículos policiales, estas furgonetas no están pensadas principalmente para controlar la velocidad. Su gran objetivo es otro: detectar distracciones al volante.

La Guardia Civil utiliza este tipo de vehículos por una razón muy concreta. Gracias a la mayor altura del habitáculo, los agentes tienen una visión privilegiada del interior de los turismos y pueden observar con claridad comportamientos peligrosos.

El uso del teléfono móvil mientras se conduce sigue siendo una de las principales causas de accidente en España, y estas furgonetas se han convertido en una herramienta muy eficaz para localizar a conductores que manipulan el móvil, escriben mensajes o circulan sin prestar atención a la carretera.

También se vigilan otras infracciones habituales, como:

  • Circular sin cinturón de seguridad.

  • Manipular sistemas multimedia.

  • Sujetar objetos mientras se conduce.

  • Conductas temerarias relacionadas con distracciones.

Pasan desapercibidas como vehículos comerciales

Uno de los aspectos más efectivos de estas unidades es precisamente su capacidad para confundirse con cualquier furgoneta de reparto o vehículo de empresa.

No llevan rotulación policial visible y la mayoría presentan colores muy comunes en vehículos comerciales:

  • Blanco.

  • Azul oscuro.

  • Negro.

A simple vista parecen completamente normales. Ese efecto “invisible” es precisamente lo que permite a los agentes detectar infracciones sin que los conductores modifiquen su comportamiento al ver un coche patrulla.

En el interior suelen viajar dos agentes uniformados y muchas unidades incorporan cámaras de vigilancia y equipos de grabación para documentar las infracciones.

El detalle definitivo para reconocerlas

Aunque son difíciles de identificar, existe un elemento que puede delatarlas.

Muchas de estas furgonetas utilizan matrículas con las siglas PGC, correspondientes al Parque Móvil de la Guardia Civil. Ese acrónimo indica que el vehículo pertenece oficialmente al cuerpo y es uno de los pocos detalles visibles que pueden ayudar a reconocerlas.

No obstante, no todas las unidades llevan este tipo de placas, ya que algunas utilizan matrículas convencionales, lo que complica todavía más su identificación.

Los modelos de furgonetas más utilizados por la DGT

En los últimos años se han ido conociendo algunos de los modelos empleados por la Agrupación de Tráfico.

Entre las más habituales destacan:

  • Renault Master

  • Fiat Scudo

  • Ford Transit Custom

  • Citroën Berlingo Eléctrica

Precisamente la incorporación de modelos eléctricos como la Berlingo EV refleja también la intención de modernizar la flota con vehículos más eficientes y adaptados a las nuevas políticas de movilidad.

Dónde se han visto más furgonetas camufladas

Aunque la DGT evita ofrecer datos exactos sobre su despliegue, durante los últimos años distintos conductores y plataformas colaborativas han ido localizando unidades en numerosos puntos de España.

Las comunidades donde más presencia se ha detectado son:

  • Galicia.

  • Asturias.

  • Castilla y León.

  • Andalucía.

  • Comunidad Valenciana.

  • Castilla-La Mancha.

  • Islas Canarias.

Además, también se han visto unidades operando en:

  • Madrid.

  • Murcia.

  • La Rioja.

  • Cantabria.

  • Extremadura.

  • Islas Baleares.

Su presencia puede variar dependiendo de campañas especiales de vigilancia, operaciones salida o periodos vacacionales.

Una vigilancia cada vez más difícil de detectar

La estrategia de la DGT está cambiando claramente. El objetivo ya no es únicamente sancionar excesos de velocidad, sino combatir conductas que generan una enorme siniestralidad y que resultan más difíciles de controlar con radares tradicionales.

Las furgonetas camufladas encajan perfectamente en esa nueva filosofía porque permiten observar directamente el comportamiento de los conductores sin levantar sospechas.

Y precisamente ahí reside su eficacia: la mayoría de usuarios nunca se imagina que la aparentemente inocente furgoneta blanca que circula a su lado puede estar siendo utilizada por la Guardia Civil para vigilar el uso del móvil o el cinturón de seguridad.

Por eso, más allá de intentar detectarlas, el mejor consejo sigue siendo el mismo: evitar distracciones y respetar siempre las normas de circulación.