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Sony y Honda frenan Afeela: así se cae uno de los eléctricos más ambiciosos del sector

Sony Honda

Lo que prometía convertirse en una de las apuestas más llamativas del coche eléctrico acaba de sufrir un frenazo de los que hacen ruido en toda la industria. Sony Group y Honda Motor han decidido reestructurar su empresa conjunta, Sony Honda Mobility (SHM), lo que se traduce en una consecuencia muy concreta: el Afeela 1 no llegará al mercado como estaba previsto y la actividad general de la sociedad se reduce de forma clara. La propia SHM confirmó en marzo la cancelación del desarrollo y lanzamiento del AFEELA 1 y del segundo modelo que también estaba en marcha, vinculando la decisión a la revisión de la estrategia de electrificación de Honda anunciada el 12 de marzo de 2026.

El coche que debía unir tecnología Sony y fabricación Honda se queda en el camino

El proyecto Afeela había nacido con una idea muy potente detrás: mezclar la experiencia industrial de Honda con el músculo tecnológico, de entretenimiento y software de Sony. Era una fórmula atractiva sobre el papel y también muy fácil de vender como relato: un coche eléctrico premium con fuerte carga digital, una interfaz muy trabajada y una visión mucho más tecnológica del automóvil. Pero entre una buena idea y un negocio viable hay una distancia enorme, y parece que ahí es donde todo ha empezado a romperse. Reuters informó de que la decisión de cancelar el proyecto llegó tras el giro estratégico de Honda y que los clientes que habían reservado el Afeela 1 en California recibirán reembolsos completos.

La explicación oficial apunta directamente a Honda

La clave de todo está en la estrategia de Honda. En el comunicado oficial difundido por Sony, la compañía explicó que, tras la revisión de la electrificación del automóvil anunciada por Honda en marzo de 2026 y teniendo en cuenta los cambios del mercado EV, las bases sobre las que operaba SHM quedaron “fundamentalmente alteradas”. En otras palabras: el proyecto dejó de encajar con el nuevo marco industrial y financiero del socio que debía aportar buena parte del soporte técnico, productivo y estratégico. Esa es la razón formal que llevó a la cancelación del AFEELA 1 y del segundo modelo previsto.

No es una ruptura total, pero sí un repliegue muy serio

Aquí hay un matiz importante. La alianza entre Sony y Honda no desaparece por completo. De hecho, Reuters y otras publicaciones apuntan a que ambas compañías quieren seguir explorando nuevas oportunidades de negocio dentro de la joint venture, aunque ya no alrededor del lanzamiento inmediato del coche eléctrico que debía inaugurar la marca Afeela. El movimiento, por tanto, no suena a divorcio, pero sí a un repliegue muy serio, con redistribución del personal y un cambio evidente de prioridades. Reuters también señaló que parte de los aproximadamente 400 empleados del proyecto podrían ser absorbidos por las matrices o entidades relacionadas.

El golpe llega en el peor momento para los proyectos eléctricos dudosos

El contexto explica mucho. La cancelación del Afeela 1 no parece un accidente aislado, sino una pieza más dentro de una revisión más amplia del negocio eléctrico por parte de Honda. Reuters vinculó esta decisión a un ajuste mucho mayor en la estrategia EV del fabricante japonés, en un mercado donde el entusiasmo inicial ya no basta para justificar inversiones gigantescas sin una rentabilidad clara a medio plazo. La industria está llena de marcas ralentizando planes, ajustando calendarios o directamente cancelando productos cuando la ecuación entre coste, demanda y competencia deja de salir.

Afeela se había presentado como algo más que un coche

Esa es también una parte importante de la decepción que deja este movimiento. Afeela no era solo un nuevo eléctrico. Se había presentado como una especie de escaparate de futuro, un coche con mucho peso del software, asistentes inteligentes, experiencia digital avanzada y una fuerte integración del ecosistema Sony en el interior. Por eso su caída tiene más impacto del habitual: no se frena simplemente un modelo, se enfría una narrativa muy potente sobre cómo podían converger electrónica de consumo y automóvil. Distintos medios especializados han señalado precisamente eso: que Afeela representaba una de las jugadas más simbólicas de la nueva movilidad digitalizada.

La pregunta de fondo ya no es qué pasó con Afeela, sino qué harán ahora Sony y Honda

Ese será el siguiente gran debate. Porque si la joint venture sigue viva, aunque más pequeña y con menos ambición inmediata, algo tendrá que salir de ahí. Reuters y Road & Track apuntan a una posible reorientación hacia sistemas de infoentretenimiento, software, asistentes de IA y otras soluciones que puedan integrarse en futuros modelos Honda sin necesidad de sostener por sí solas una marca completa de coches eléctricos. Dicho de otra forma: quizá el legado de Afeela no acabe siendo un coche, sino una capa tecnológica reutilizada en otros productos.

Un proyecto muy vistoso que no logró convertirse en negocio claro

La caída del Afeela 1 deja una sensación bastante reconocible en el automóvil actual: no basta con tener una idea brillante, una marca potente y un buen relato tecnológico. Hace falta que todo eso encaje en un negocio industrial sostenible, y ese es precisamente el filtro que se ha llevado por delante este proyecto. Sony y Honda quisieron construir una nueva referencia eléctrica, pero al final se han encontrado con la misma realidad que persigue a muchas aventuras del sector: el coche del futuro también tiene que cuadrar en la hoja de cálculo.