HONDA

Honda llama a revisión a más de un millón de coches por un posible riesgo en el kit de inflado

Vivimos en una época en la que las llamadas a revisión forman parte de la industria del automóvil. Da igual que hablemos de fabricantes europeos, americanos, japoneses o chinos. Los coches actuales incorporan miles de componentes electrónicos, decenas de centralitas, millones de líneas de software y piezas fabricadas por proveedores repartidos por todo el mundo. Es prácticamente imposible pensar que un vehículo tan complejo nunca vaya a presentar una incidencia.
La diferencia no está en que aparezca un problema.
La diferencia está en cómo reacciona cada fabricante.
Y ahí es donde, una vez más, Honda ha demostrado por qué la ingeniería japonesa sigue teniendo una reputación tan sólida.
La marca ha anunciado una campaña de revisión que afecta a más de un millón de vehículos, entre ellos determinados Honda CR-V Hybrid, Honda Accord Hybrid y Honda CR-V Fuel Cell.
El motivo no afecta al motor, ni a la transmisión, ni a los sistemas de seguridad durante la conducción. El problema se encuentra en el kit de reparación de neumáticos que sustituye a la rueda de repuesto en muchos modelos actuales.
Si el usuario conecta incorrectamente el inflador al neumático, la presión puede acumularse dentro de la botella que contiene el líquido sellador. En determinadas circunstancias, esa presión podría provocar que el tapón saliera despedido y ocasionara lesiones a la persona que está utilizando el kit.
En cuanto Honda detectó el problema, inició una investigación técnica, localizó el origen del fallo y puso en marcha una campaña para sustituir gratuitamente los componentes afectados.
Eso dice mucho de una marca.
Hay algo que siempre me ha llamado la atención de la cultura japonesa. Allí, el honor profesional sigue teniendo un enorme valor. Cuando algo no sale como debe, no buscan excusas ni intentan esconder el problema. Lo analizan, lo reconocen y trabajan hasta encontrar una solución.
Ese compromiso con el trabajo bien hecho forma parte de la filosofía de empresas como Honda desde hace décadas.
Soichiro Honda solía decir que el éxito consiste en aprender de los errores y seguir mejorando cada día. Esa forma de entender la ingeniería sigue muy presente en la compañía.
En ocasiones, una llamada a revisión se interpreta como una señal de debilidad. Yo lo veo justamente al revés.
Me inspira mucha más confianza un fabricante que detecta un posible riesgo, informa a las autoridades y avisa a sus clientes antes de que ocurra un problema grave, que otro que intenta ganar tiempo o mirar hacia otro lado.
Porque la perfección absoluta no existe.
Lo que sí existe es la responsabilidad.
Y en una industria donde cada vehículo está formado por miles de piezas y sistemas electrónicos extremadamente complejos, la capacidad para reaccionar con rapidez es casi tan importante como la calidad del propio producto.
Honda no ha retirado estos vehículos porque sean malos.
Los ha llamado a revisión porque considera que cualquier detalle relacionado con la seguridad merece ser corregido.
Y esa forma de actuar es precisamente la que ha convertido a la marca japonesa en una de las referencias mundiales de la automoción.
Al final, la confianza no se construye diciendo que todo es perfecto.
La confianza se gana cuando una empresa demuestra que, si algo no está a la altura de sus propios estándares, hará todo lo necesario para solucionarlo.
Y eso, en el fondo, también forma parte del honor.
Para mí Honda es la mejor marca de motos.

LUIKE/ EL CIRCUITO
Toñejo Rodriguez