Así es el nuevo Ferrari Amalfi Spider: más elegante, más tecnológico y con 320 km/h de punta
Ferrari ha presentado el nuevo Ferrari Amalfi Spider, un modelo llamado a ocupar un lugar central dentro de la gama de la marca por su capacidad para combinar prestaciones, elegancia, versatilidad y el placer de conducir con el cielo por techo. Este nuevo spider 2+ con motor V8 biturbo en posición central-delantera nace con una ambición muy clara: convertirse en la nueva referencia del estilo de vida deportivo de la firma italiana.
No se trata solo de un Ferrari rápido. Tampoco únicamente de un descapotable bello. El Amalfi Spider quiere reunir ambas cosas y añadir una tercera: una usabilidad real para el día a día. Esa es, precisamente, una de las claves del modelo. Ferrari ha desarrollado este coche pensando en quienes desean una conducción deportiva sin renunciar al confort, a la facilidad de uso y a una cierta practicidad que no siempre ha estado tan presente en este tipo de vehículos.
Uno de los grandes protagonistas del nuevo Amalfi Spider es su capota de tela, disponible en versiones sartoriales o técnicas, que puede abrirse en apenas 13,5 segundos incluso circulando a velocidades de hasta 60 km/h. Este sistema no solo aporta rapidez y comodidad, sino que además ha sido diseñado para integrarse sin romper las proporciones del coche. Ferrari ha querido preservar la silueta elegante y fluida del Amalfi incluso con el techo recogido, algo que se percibe en una carrocería limpia, escultural y especialmente cuidada en sus volúmenes.
La marca también ha trabajado a fondo en el apartado práctico. El grosor del techo plegado es de solo 220 mm, lo que permite conservar una capacidad de carga destacable para su categoría: 255 litros de maletero con el techo cerrado y 172 litros con el techo abierto. Son cifras que refuerzan esa vocación dual del modelo, pensado tanto para el uso cotidiano como para escapadas de fin de semana. A ello se suma un aislamiento acústico y térmico muy trabajado gracias a un tejido de cinco capas, cuyo rendimiento se sitúa al nivel de un techo rígido retráctil.
Bajo el largo capó esculpido se encuentra uno de los argumentos más potentes del coche: el conocido V8 biturbo de 3.855 cm³ de la familia F154, ahora evolucionado para entregar 640 CV a 7.500 rpm y un par máximo de 760 Nm entre 3.000 y 5.750 rpm. Ferrari ha afinado este motor para ofrecer una respuesta todavía más inmediata, apoyándose en una gestión avanzada de la sobrealimentación, un aumento del régimen máximo de las turbinas hasta 171.000 rpm y una nueva unidad de control compartida con otros modelos recientes de la casa.
Las cifras dejan claro el nivel del Amalfi Spider: acelera de 0 a 100 km/h en 3,3 segundos, de 0 a 200 km/h en 9,4 segundos y alcanza una velocidad máxima de 320 km/h. Pero más allá de los datos, Ferrari insiste en que lo importante es cómo entrega esa potencia. El objetivo ha sido conseguir una respuesta continua, precisa y emocionante, con una curva de par optimizada para ofrecer empuje en medios y altos regímenes en cualquier marcha.
La transmisión corre a cargo de la caja F1 de doble embrague y ocho velocidades, recalibrada para ofrecer cambios todavía más rápidos y fluidos. A esto se suma un trabajo específico para mejorar la eficiencia del conjunto y suavizar el comportamiento en ciudad, especialmente en fases de arranque y parada. Es decir, Ferrari no solo ha buscado que el Amalfi Spider sea rápido, sino también refinado y más fácil de disfrutar en contextos muy distintos.
En el apartado dinámico, el nuevo modelo incorpora soluciones tecnológicas de alto nivel. Una de las más importantes es el sistema brake-by-wire, que permite un control más preciso del frenado, mejora la modulabilidad del pedal y eleva la eficacia en cualquier situación. También estrena un ABS Evo calibrado para actuar en todas las condiciones de adherencia y en todos los modos del Manettino, optimizando la distribución de la frenada tanto en recta como en maniobras más complejas.
Toda esta electrónica se integra en el sistema SSC 6.1 (Side Slip Control), que coordina los distintos controles dinámicos del vehículo para maximizar el rendimiento. El conductor puede elegir entre cinco modos de conducción: Wet, Comfort, Sport, Race y ESC-Off, con reglajes más incisivos que en el Ferrari Roma y transiciones más progresivas entre programas.
La aerodinámica activa también juega un papel decisivo. En la zaga aparece un alerón móvil con tres configuraciones: Low Drag, Medium Downforce y High Downforce. Su funcionamiento se ajusta automáticamente según la velocidad y las aceleraciones longitudinales y laterales. En modo HD, puede generar hasta 110 kg adicionales de carga a 250 km/h, mejorando la estabilidad sin penalizar en exceso la resistencia aerodinámica.
Ferrari ha prestado una atención especial a la experiencia con el techo bajado. El Amalfi Spider incorpora un deflector de viento integrado en el respaldo de los asientos traseros, accionable con solo pulsar un botón. Este elemento reduce las turbulencias en el habitáculo y crea una burbuja de confort más estable, algo especialmente importante en un coche concebido para disfrutarse a cielo abierto. Puede desplegarse hasta 170 km/h, manteniéndose activo hasta la velocidad máxima.
Estéticamente, el Ferrari Amalfi Spider ha sido diseñado por el Ferrari Design Studio bajo la dirección de Flavio Manzoni. Su lenguaje visual apuesta por un enfoque fluido, minimalista y moderno, con superficies limpias y un juego de volúmenes que transmite dinamismo sin caer en excesos. La parte delantera destaca por una amplia toma de aire y por un capó largo que acentúa la presencia del motor V8. En la trasera, el alerón activo, las llantas forjadas y los acabados en fibra de carbono completan una imagen deportiva y sofisticada.
Ferrari introduce además el nuevo color Rosso Tramonto, un tono exclusivo inspirado en los reflejos del atardecer en la costa amalfitana. Se suma así a una paleta que busca reforzar el vínculo emocional entre el coche y el paisaje que da nombre al modelo.
El interior mantiene la filosofía de doble cabina, envolviendo a conductor y pasajero en dos espacios diferenciados pero conectados visualmente. La configuración 2+ añade una dosis de practicidad poco habitual en un Ferrari de este enfoque, permitiendo utilizar las plazas traseras para niños o como espacio adicional de carga. El diseño interior es limpio, contemporáneo y muy centrado en la calidad percibida, con materiales cuidadosamente trabajados y una marcada continuidad entre exterior y habitáculo, incluso con el techo abierto.
Uno de los cambios más celebrados es el regreso de los botones físicos en el volante, junto con el icónico botón de encendido en aluminio anodizado. Ferrari busca así una interacción más intuitiva y precisa. La experiencia digital se apoya en tres pantallas principales: un cuadro de instrumentos digital de 15,6 pulgadas, una pantalla central de 10,25 pulgadas y una pantalla para el pasajero de 8,8 pulgadas. El coche es compatible con Apple CarPlay y Android Auto, incorpora carga inalámbrica para smartphones y suma el sistema MyFerrari Connect para supervisión remota.
En materia de seguridad y asistencia, el Ferrari Amalfi Spider llega con un completo paquete ADAS que incluye control de crucero adaptativo, frenado automático de emergencia, detector de ángulo muerto, alerta de salida de carril, asistente de mantenimiento de carril, luces largas automáticas, reconocimiento de señales y sistemas de detección de fatiga y distracción. Entre las opciones figuran la visión panorámica y la alerta de tráfico cruzado trasero.
Con 4.660 mm de longitud, 1.974 mm de anchura, 1.305 mm de altura y un peso en orden de marcha de 1.556 kg, el Amalfi Spider ofrece una distribución de masas del 48 % delante y 52 % detrás. Monta neumáticos 245/35 R20 delante y 285/35 R20 detrás, desarrollados específicamente junto a Pirelli, Goodyear y Bridgestone.
Ferrari completa la propuesta con su programa Genuine Maintenance de siete años, que cubre el mantenimiento rutinario durante ese periodo, con revisiones programadas, piezas originales y trabajos realizados por técnicos formados en Maranello. Un detalle que refuerza esa idea de experiencia integral que la marca quiere asociar a este nuevo modelo.
El Ferrari Amalfi Spider no llega simplemente para ampliar la gama. Llega para ocupar un espacio muy concreto dentro del universo Ferrari: el de quienes quieren un coche capaz de emocionar en cada aceleración, pero también de acompañar con naturalidad en un viaje, una escapada o una ruta junto al mar. Un Ferrari para disfrutar del rendimiento, sí, pero también del tiempo, del paisaje y del sonido del V8 sin techo de por medio.