Citröen llamó a revisión sus C3 y C4 en marzo por riesgo de incendio... ¿el "mismo" coche del origen del fuego de Madrid?
Existen dos hechos que inevitablemente llaman la atención cuando se colocan uno junto al otro.
El primero es que uno de los graves incendios forestales registrados en la Comunidad de Madrid comenzó después de que un automóvil ardiera en el arcén de la carretera M-501, a la altura de San Martín de Valdeiglesias.
El segundo es que dos expertos que han analizado las imágenes consideran que el vehículo podría ser un Citroën C3, un modelo que meses antes había sido incluido en una llamada a revisión de Stellantis por un problema capaz de provocar un incendio en determinadas versiones microhíbridas.
La coincidencia merece ser explicada e investigada. Pero no permite extraer una conclusión.
No existe actualmente ninguna prueba, declaración oficial, informe técnico ni dato del vehículo que vincule el incendio de Madrid con la campaña de revisión de Stellantis. Tampoco se conoce públicamente por qué comenzó a arder el coche.
El fuego comenzó con un vehículo ardiendo en la M-501
La Comunidad de Madrid confirmó que el incendio de San Martín de Valdeiglesias se originó el jueves 23 de julio después de que un vehículo comenzara a arder en la carretera M-501, cerca del kilómetro 57. El fuego pasó del automóvil a la vegetación situada junto a la calzada y terminó afectando también a Pelayos de la Presa.
El incendio de San Martín terminó fusionándose con los fuegos de Villa del Prado y Almorox, formando el gran incendio de la Sierra Oeste. La gravedad de la situación provocó evacuaciones en numerosos municipios y la declaración de la emergencia de interés nacional.
Sí está confirmado, por tanto, que un vehículo incendiado fue el punto inicial del foco de San Martín de Valdeiglesias.
Lo que no está confirmado es qué avería, componente, circunstancia externa o problema de mantenimiento hizo que ese automóvil comenzara a arder.
Dos expertos creen que era un Citroën C3
VerificaRTVE analizó varios vídeos grabados durante los primeros momentos del incendio. En uno de ellos se observa cómo el humo comienza a salir del automóvil antes de que las llamas alcancen la vegetación del arcén.
El medio consultó al Gobierno y a la Comunidad de Madrid, que indicaron que la investigación seguía abierta y no concretaron el tipo exacto de vehículo. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se limitó a confirmar que el origen se encontraba en “el vehículo que ardió en un arcén”.
El ingeniero industrial José María Barquilla considera que no se trataba de un coche completamente eléctrico, aunque admite que “podría tratarse de un híbrido”. Por su diseño exterior, el especialista apuesta por que el vehículo era un Citroën C3.
Roberto Álvarez, director de la Escuela de Ingeniería Industrial de la Universidad Nebrija, coincide en la identificación del modelo y explica que la llama parece proceder de la zona delantera, donde se encontraría el motor de combustión.
Estas valoraciones son relevantes, pero continúan siendo una identificación realizada a partir de unas grabaciones.
No consta todavía una confirmación oficial de que el automóvil fuera un Citroën C3, ni se conoce su matrícula, número de bastidor, año de fabricación o versión mecánica.
No sabemos si era gasolina, diésel o microhíbrido
Incluso en el supuesto de que finalmente se confirme que era un Citroën C3, eso no permitiría relacionarlo automáticamente con la llamada a revisión.
Bajo la denominación C3 existen diferentes generaciones y motorizaciones:
- Versiones de gasolina convencionales.
- Motores diésel.
- Microhíbridos de 48 voltios.
- El nuevo ë-C3 completamente eléctrico.
- Unidades fabricadas durante años muy diferentes.
La campaña anunciada en marzo no afecta a todos los Citroën C3. Se limita a determinadas unidades de la generación más reciente equipadas con el motor de gasolina turbo de 1,2 litros y el sistema microhíbrido de 48 voltios.
Según las fechas publicadas por OCU y Motorpasión, los Citroën C3 y C3 Aircross afectados fueron fabricados entre el 22 de noviembre de 2024 y el 22 de diciembre de 2025.
Si el coche incendiado fuera un C3 anterior, una versión diésel, un gasolina sin hibridación o un vehículo fabricado fuera de esas fechas, la campaña no tendría relación con el caso.
La alerta publicada el 30 de marzo
El pasado 30 de marzo se informó de que Stellantis había iniciado en España una campaña que afectaba a vehículos de Citroën, Peugeot, Opel, Fiat, Alfa Romeo, DS, Jeep y Lancia.
El titular advertía de que “hay una llamada a revisión en España por riesgo de incendio”.
Los automóviles afectados utilizan una nueva generación del motor gasolina turbo de tres cilindros y 1,2 litros asociada a una transmisión electrificada y a una red microhíbrida de 48 voltios.
Citroën presenta oficialmente esta mecánica como un sistema capaz de combinar el motor térmico con una máquina eléctrica integrada en la caja de cambios, utilizando una batería de 48 voltios.
La campaña no estaba relacionada con las conocidas correas bañadas en aceite de los antiguos PureTech, sino con la ubicación de dos elementos dentro del vano motor.
El defecto capaz de provocar un arco eléctrico
Según la información difundida en marzo, el problema estaría provocado por una “insuficiente distancia —menos de 10 milímetros—” entre el tubo del filtro de partículas de gasolina y la tapa que protege uno de los terminales del sistema microhíbrido de 48 voltios.
La proximidad entre ambos componentes podía convertirse en un problema cuando entraba agua en el vano motor.
En determinadas circunstancias de humedad, “se podría provocar un arco eléctrico”, seguido de un sobrecalentamiento y, en el escenario más grave, un incendio.
Motorpasión informó entonces de que Safety Gate había registrado 12 incendios en todo el mundo relacionados con este defecto. OCU habló posteriormente de varias decenas de casos comunicados por el fabricante, aunque ambas fuentes coincidían en la existencia del riesgo y en la necesidad de revisar los automóviles afectados.
La diferencia entre estas cifras puede responder al momento de actualización de los datos o a los criterios utilizados para contabilizar cada incidencia. En cualquier caso, la campaña de revisión es real y afecta a miles de vehículos.
Entre 30.000 y 40.000 coches en España
Stellantis trasladó a Motorpasión que el número de unidades afectadas en España estaría situado aproximadamente entre 30.000 y 40.000 vehículos. OCU señaló que la cantidad podría superar los 40.000.
Además del Citroën C3, la campaña comprende determinadas unidades de los siguientes modelos:
- Alfa Romeo Junior.
- Citroën C3, C3 Aircross, C4 y C4 X.
- DS 3.
- Fiat Grande Panda y Fiat 600.
- Jeep Avenger.
- Lancia Ypsilon.
- Opel Corsa, Frontera y Mokka.
- Peugeot 208 y Peugeot 2008.
No todas las unidades de esos modelos están afectadas. La inclusión depende de la motorización, la fecha de producción y el número de bastidor.
La reparación dura aproximadamente media hora
Stellantis explicó que la intervención consiste en sustituir la tapa protectora del terminal y corregir la separación respecto al tubo del filtro de partículas.
La reparación es gratuita y requiere aproximadamente 30 minutos, aunque el tiempo final puede variar dependiendo del vehículo y de la carga de trabajo del concesionario.
La información difundida entonces indicaba que “la reparación es totalmente gratuita” y que la compañía se estaba poniendo en contacto con los propietarios.
Los usuarios también pueden consultar su número de bastidor en el portal de campañas de Stellantis o contactar directamente con un concesionario oficial.
Qué tendría que demostrarse para relacionar ambos sucesos
Para vincular el incendio del coche de la M-501 con esta campaña serían necesarios, como mínimo, cuatro datos que ahora mismo no son públicos.
En primer lugar, tendría que confirmarse oficialmente que el automóvil era realmente un Citroën C3.
En segundo lugar, habría que identificar la motorización. Únicamente sería relevante para esta campaña si equipaba el 1.2 turbo microhíbrido de 48 voltios.
El tercer paso sería comprobar mediante el número de bastidor si esa unidad estaba afectada por la llamada a revisión y si había pasado o no por el taller.
Finalmente, un informe pericial tendría que determinar que el incendio comenzó precisamente en la zona señalada por la campaña: la tapa del terminal del sistema de 48 voltios y el tubo del filtro de partículas.
Ninguno de esos cuatro elementos se encuentra acreditado públicamente en este momento.
Estar incluido en una campaña tampoco demostraría la causa
Incluso si se descubriera que el automóvil estaba incluido en la llamada a revisión, eso no demostraría automáticamente que el defecto provocó el incendio.
Un coche puede arder por numerosas razones diferentes: una fuga de combustible o aceite, un cortocircuito en otro componente, una reparación incorrecta, un accidente, daños causados por un objeto exterior o una avería completamente ajena a la campaña.
La inclusión del vehículo en la revisión convertiría el defecto en una línea lógica de investigación, pero seguiría siendo necesario localizar el punto de inicio del fuego y analizar los restos.
Del mismo modo, que las llamas aparezcan en la parte delantera tampoco identifica por sí solo el componente responsable. En esa zona se concentran numerosos sistemas mecánicos, eléctricos y de alimentación.
La investigación continúa abierta
RTVE señaló el 24 de julio que tanto el Gobierno como la Comunidad de Madrid mantenían abierta la investigación y todavía no aclaraban la tecnología del vehículo.
Por ello, actualmente pueden afirmarse tres cosas:
Primera: el incendio de San Martín de Valdeiglesias comenzó después de que un vehículo ardiera en el arcén de la M-501.
Segunda: dos expertos consideran, basándose en los vídeos, que probablemente era un Citroën C3 de combustión o posiblemente híbrido.
Tercera: existe una llamada a revisión por riesgo de incendio que afecta a ciertos Citroën C3 microhíbridos fabricados entre finales de 2024 y diciembre de 2025.
Lo que no se puede afirmar es que el defecto de Stellantis provocara el incendio del coche y, posteriormente, el fuego forestal.
Una coincidencia relevante, pero no una prueba
La relación temporal y comercial resulta suficientemente llamativa para que las autoridades comprueben el número de bastidor, la versión mecánica y el historial de revisiones del coche.
También parece razonable que Stellantis aclare públicamente si el automóvil pertenece o no al lote afectado una vez que sea identificado oficialmente.
Pero mientras no aparezca esa información, cualquier titular que atribuya el incendio de Madrid al defecto de los microhíbridos de Stellantis estaría adelantándose a las pruebas.
La campaña anunciada el 30 de marzo demuestra que existe un riesgo conocido y documentado en determinados modelos. El coche que ardió en la M-501 parece, según dos expertos, un modelo incluido en aquella lista.
Eso es todo lo que puede sostenerse por ahora.
No sabemos si era la misma generación, si utilizaba el motor afectado, si tenía pendiente la reparación o si el incendio comenzó en la zona señalada por la campaña.
La coincidencia debe investigarse. La culpabilidad técnica, en cambio, solo podrá establecerse cuando aparezcan el número de bastidor y el informe pericial sobre el origen del fuego.