En esto se ha convertido el nuevo Volkswagen Polo
El Volkswagen Polo entra oficialmente en una nueva etapa. Después de más de 50 años de historia y más de 20 millones de unidades vendidas, el utilitario de la marca alemana se transforma en el nuevo ID. Polo, una versión 100% eléctrica que llega para ocupar un espacio clave en el mercado: el de los eléctricos compactos, prácticos y con precio más accesible para un público amplio.
La presentación en Madrid marca un movimiento importante dentro de la estrategia de electrificación de Volkswagen. No se trata solo de lanzar otro eléctrico más, sino de llevar el apellido Polo a una nueva generación de clientes que buscan un coche urbano, pero también válido para viajar, con autonomía suficiente y tecnología de segmentos superiores.
Un Polo eléctrico fabricado en Martorell
El nuevo ID. Polo ha sido desarrollado en Wolfsburg y se fabricará en Martorell, Barcelona. Este dato tiene una importancia especial porque refuerza el papel de España dentro del plan eléctrico del Grupo Volkswagen. La marca también ha recordado que el Cupra Raval se producirá en Martorell, mientras que el ID. Cross y el Škoda Epiq saldrán de la planta de Pamplona.
Para Enrique Pifarré, director general de Volkswagen España, el ID. Polo permite a la marca entrar de lleno en uno de los segmentos con mayor peso del mercado y acercar la movilidad eléctrica a muchos más clientes. La estrategia es clara: pasar de eléctricos más grandes y caros a una gama capaz de cubrir una parte mucho mayor de la demanda real.
Hasta 449 kilómetros de autonomía
Uno de los datos principales del nuevo ID. Polo es su autonomía. La versión más capaz monta una batería NMC de 52 kWh netos, asociada a un motor de 155 kW, equivalente a 211 CV, y declara hasta 449 kilómetros de autonomía. Además, puede cargar del 10 al 80% en unos 24 minutos en corriente continua.
Por debajo habrá versiones de 85 kW, unos 116 CV, y 99 kW, unos 135 CV, ambas con batería LFP de 37 kWh netos. En este caso, la autonomía máxima anunciada es de 329 kilómetros y la carga rápida del 10 al 80% se completa en aproximadamente 23 minutos.
El primer eléctrico de Volkswagen con tracción delantera
El ID. Polo también estrena una novedad técnica dentro de Volkswagen: será el primer eléctrico de la marca con tracción delantera. Esto marca una diferencia frente a otros modelos de la familia ID. y encaja con el planteamiento de un utilitario práctico, compacto y pensado para el día a día.
La marca lo presenta como un coche ideal para ciudad y desplazamientos cortos, pero con una autonomía suficiente para convertirse también en compañero de viaje. Ahí está una de sus claves: no quiere ser solo un segundo coche eléctrico urbano, sino una alternativa real para quienes necesitan un único vehículo para todo.
Más pequeño por fuera, más grande por dentro
El nuevo ID. Polo mide 4.053 mm de largo, 1.816 mm de ancho y 1.530 mm de alto, con una batalla de 2.600 mm. Son dimensiones compactas, pero el aprovechamiento interior mejora claramente respecto al Polo de combustión gracias a la plataforma MEB+.
El dato más llamativo está en el maletero: pasa de 351 litros en el Polo convencional a 441 litros en el nuevo ID. Polo, lo que supone un aumento del 25%. Con los asientos traseros abatidos, la capacidad llega hasta 1.240 litros, frente a los 1.125 litros del Polo de combustión.
Este aumento de espacio cambia la percepción del modelo. Aunque sea un utilitario, el ID. Polo quiere ofrecer una versatilidad más cercana a la de vehículos de mayor tamaño.
Interior digital, pero con botones físicos
Volkswagen ha querido combinar digitalización con facilidad de uso. El ID. Polo incorpora un Digital Cockpit de 10 pulgadas y una pantalla central de infoentretenimiento Innovision de 13 pulgadas, pero mantiene botones físicos, algo que muchos conductores siguen valorando frente a interiores completamente táctiles.

El habitáculo apuesta por un diseño moderno, materiales de calidad y soluciones prácticas. También incluye detalles como el llamado retro display, una instrumentación digital con un guiño nostálgico inspirado en el Golf I facelift. Es una forma de conectar la nueva etapa eléctrica con la memoria histórica de Volkswagen.
Connected Travel Assist y reconocimiento de semáforos
Uno de los grandes argumentos tecnológicos del ID. Polo será el sistema Connected Travel Assist, que puede incluir asistencia longitudinal y lateral, además de reconocimiento automático de semáforos dentro de los límites del sistema. Volkswagen subraya que esta tecnología llega a un segmento donde no suele ser habitual.
También incorpora conducción con un solo pedal de serie y función vehicle-to-load, que permite suministrar energía a dispositivos externos de hasta 3,6 kW. Esto permite cargar desde bicicletas eléctricas hasta equipamiento de ocio o herramientas, convirtiendo el coche en una fuente de alimentación móvil.
Tres acabados: Match, Life y Style
La gama del ID. Polo se estructurará en tres acabados: Match, Life y Style. El Match será la versión de acceso y llegará más adelante, con carga rápida DC de 90 kW, control de crucero adaptativo, Side Assist, Lane Assist, faros LED, Digital Cockpit de 10 pulgadas y pantalla central de 13 pulgadas.
El acabado Life añade elementos de confort como acceso y arranque sin llave, cámara trasera, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, alarma, retrovisores plegables eléctricos, control por voz, carga inalámbrica para el móvil y piso de maletero variable.
La versión Style se posiciona como tope de gama con faros IQ.LIGHT LED Matrix, pilotos traseros LED 3D, logotipos iluminados, asientos confort deportivos, iluminación ambiental, volante y asientos calefactados y climatizador automático de dos zonas. También estrena una versión mejorada del sistema ID. Light, que se extiende a las puertas delanteras y puede advertir de usuarios de la vía antes de abrirlas.
Precio desde 24.330 euros con campañas y ayudas
El nuevo ID. Polo ya está a la venta y las primeras unidades llegarán en septiembre. En su fase inicial estará disponible el ID. Polo Life con motor de 155 kW, 211 CV, batería de 52 kWh y hasta 449 km de autonomía. Su precio de lista es de 35.070 euros, pero Volkswagen anuncia un precio de 24.330 euros incluyendo campañas comerciales, financiación con VWFS, Auto+ y CAES.
Con este posicionamiento, Volkswagen intenta llevar el coche eléctrico a un terreno mucho más competitivo. El ID. Polo no solo recupera un nombre histórico; también se convierte en una pieza clave para que la marca aumente su presencia en el mercado eléctrico español, donde asegura que duplicó sus ventas de eléctricos puros en 2025 y creció un 55% entre enero y abril de 2026.